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miércoles, 21 de julio de 2010

La guerra de la industria farmacéutica contra nuestra salud

La guerra de la industria farmacéutica contra nuestra salud

Le Grand Soir

Traducido para Rebelión por Caty R.


La industria farmacéutica, con un presupuesto colosal, artimañas despiadadas y métodos inconfesables, libra una batalla implacable contra nuestra salud. Una historia de los medicamentos.

En su libro The drug story: A factologial history of America’s $10,000,000,000 drug cartel, its metods, operations, hidden ownership, profits and terrific impacto n the Elath of the American people, publicado en 1949, Morris A. Bealle nos cuenta una «divertida» historia. La del Nujol (Capítulo I, «What Nujol Started»).

William Avery Rockefeller, descendiente de inmigrantes alemanes (Roggenfelder), que nació en 1810 y falleció en 1906, fue el patriarca de una dinastía tan célebre como discreta. Old Bill (su apodo), granjero en Nueva York hasta 1850, después viajó a Cleveland donde se hizo pasar fraudulentamente por médico: el doctor Levingston (1).

En su sorprendente libro Bealle relata que Old Bill fue un comerciante de productos «farmacéuticos» que nos recuerda a aquellos charlatanes, falsos doctores ambulantes que iban en diligencia vendiendo dudosos elixires, popularizados por los tebeos de Lucky Luke (el doctor Doxey), y prefigurando nuestros actuales visitadores médicos (representantes de farmacia).

Una camarilla de ladrones y charlatanes vendía muchos remedios con base en el petróleo: «Seneca Oil», «Roch Oil» o «American Medicinal Oil» (2). Old Bill vendía frascos de petróleo crudo a ingenuos enfermos haciéndoles creer que era un tratamiento contra el cáncer. Llamaba a su elixir en frasco «Nujol» (nuevo aceite).

Mientras su hijo John D. Rockefeller I fundaba la Standard Oil Company en 1870 gracias a los préstamos de otra familia célebre y discreta, los Rothschild, William compraba un frasco de petróleo crudo de 30 gramos a la Standard Oil por 21 centavos y se lo vendía por dos dólares a todos aquéllos a quienes conseguía convencer de que estaban enfermos y se curarían con su «remedio». Apenas sin educación, poco escrupuloso, sin ningún conocimiento o formación en Medicina, con algunas nociones de contabilidad y una codicia feroz, Old Bill consiguió imponerse.

Finalmente el Nujol se bautizó como «cura para el estreñimiento» y se comercializó ampliamente con algunas mejoras procedentes de los químicos de la Standard Oil.

Sin embargo los médicos descubrieron que el Nujol era nocivo y provocaba graves enfermedades al eliminar las vitaminas liposolubles del cuerpo.

La Standard Oil luchó contra el desplome de las ventas añadiendo caroteno al petróleo crudo para prevenir cualquier carencia.

Royal Samuel Copeland, médico homeópata elegido senador por Nueva York en 1942, habría recibido 75.000 dólares anuales por promover el Nujol (3).

Muchos médicos siguieron describiendo, en vano, los efectos nocivos del Nujol de la Standard Oil.

El medicamento Nujol todavía existe en forma de aceite de parafina puro, clasificado como un laxante suave. Se recomienda para el estreñimiento crónico rebelde en las terapias higiénicas y dietéticas habituales.

En el libro del doctor Dirk Van Duppen La Guerre des Médicaments, descubrimos sin sorpresa que en el top 500 de las mayores empresas estadounidenses, la industria farmacéutica es la más rentable (Fortune 500) (4).

    «Por cada dólar de volumen de ventas hay 17 centavos de beneficio neto, es decir, 5,5 veces más que la media del top 500 de Fortune.

    La tasa de beneficio sobre el capital llega al 14,5%, es decir, seis veces la media de Fortune 500. El beneficio sobre las acciones llega incluso al 27,6%, casi tres veces más que la media de Fortune 500.

    En 2002, el beneficio conjunto de las diez mayores empresas farmacéuticas ascendió a 35.900 millones de dólares. Lo que les permitió superar los 33.700 millones de beneficios obtenidos ¡Por las 490 empresas restantes!» (5).

Esta rentabilidad no se debilita con el paso de los años (6).

Así «los analistas financieros piensan que el sector de la industria farmacéutica y biotecnológica está abocado a un crecimiento anual del precio de las acciones del 25% sobre 2009» (7).

¿Cuál fue la parte de las vacunas en los períodos de terror gripal organizado? «Las vacunas, un sector bajo los focos teniendo en cuenta la gripe H1N1. (…) El mercado mundial de las vacunas antigripales representa el 25% del mercado global de las vacunas, evaluado en 14.000 millones de dólares en 2008 (el 2% del mercado farmacéutico)» (8).

Por comparación, «en un mercado mundial dedicado a las alteraciones metabólicas y endocrinas valorado en más de 68.000 millones de dólares en 2009, el mercado mundial de los tratamientos de la diabetes representa más de 28.000 millones de dólares» (9).

Tanto dinero en juego deja poco sitio para la ética.

Sigamos con la drug story

El Lipitor (atorvastatina) está comercializado por la firma Pfizer, primer laboratorio farmacéutico mundial a 12 de marzo de 2009 (clasificación por volumen de ventas del grupo –citado por Les Echos-, 75.000 millones de dólares).

Presentado como un medicamento milagroso de la familia de las estatinas, el Lipitor (y otros, Zocor, Lipantil, Crestor…), permite reducir las tasas elevadas de colesterol, protegiendo de los ataques cardíacos. El Lipitor de Pfizer, además, ocupa el primer puesto de la clasificación provisional de los diez medicamentos más vendidos del mundo en 2010 (10). Tiene previsto alcanzar una facturación global de 11.700 millones de dólares en 2010.

Sin embargo parece posible que las estatinas, entre ellas el Lipitor de Pfizer induzcan a la larga, e incluso a medio plazo, una insuficiencia cardíaca congestiva, como señala el cardiólogo Peter Langsjoen de Tyler, Texas.

Langsjoen ha renunciado a una atractiva carrera en un hospital universitario para dedicar su experiencia a lo que denomina «la insuficiencia cardíaca congestiva inducida por las estatinas». Pero esto no es todo.

Cánceres, pérdidas de memoria, inmunosupresión, pérdida de la sensibilidad a la insulina (hormona reguladora de la glucemia), desórdenes cognitivos o psiquiátricos conducentes al suicidio, accidentes vasculares cerebrales… la lista de los efectos secundarios de las estatinas, a menudo no indicadas por la firma, es larga. Muy larga.

Joël M. Kaufmann de la Universidad de Filadelfia (profesor emérito) ha examinado ciertas relaciones y ha encontrado una explicación poco halagüeña:

    «A veces las empresas farmacéuticas escinden un efecto indeseable en varios efectos secundarios menores, con el fin de que sus medicamentos se aprueben», dijo recientemente en una conferencia.

    «Se trata de un método a toda prueba con el fin de mantener los efectos nefastos realmente alarmantes por debajo del 1% requerido» (11). Ver la biografía médica del Dr. P. Langsjoen en esta referencia.

En el hospital Baystate Medical Center (Springfield, Massachusetts), la ética médica ha recibido un nuevo puñetazo en el estómago.

Pfizer ha financiado casi todas las investigaciones del anestesista Scott Reuben, especialista en el tratamiento del dolor postoperatorio y considerado por sus homólogos una referencia en analgesia (tratamiento del dolor), que ha publicado, en particular, dos estudios capitales sobre la Lyrica (pregabalina) de Pfizer, para el tratamiento de los dolores neuropáticos, en el origen de sufrimientos de ordinario muy difíciles de paliar. Dichos estudios se han publicado en las revistas especializadas más prestigiosas de la profesión como Journal of Clinical Anesthesia, Anesthesiology, Anesthesia and Analgesia, etc.

Entonces, el doctor Reuben, patrocinado por la firma Pfizer entre 2002 y 2007, habría mentido, habría manipulado sus resultados y habría publicado estudios ficticios (12) «Los resultados de esos estudios –de los que 21 son altamente sospechosos- que no han empezado a suscitar cuestiones hasta mucho más tarde, han cambiado en gran parte la forma de los médicos de enfocar y tratar ese tipo de dolores postoperatorios» (13).

El periódico Anesthesiology News titulaba «Un caso de fraude conmociona la anestesiología. Un investigador de Massachusetts implicado en la falsificación de datos y otras fechorías». En dicho periódico encontramos la lista de los 21 estudios de Reuben susceptibles de ser retirados en primer lugar.

«Hay que señalar que esta indicación (dolores neuropáticos) de Lyrica, en la actualidad sólo está cuestionada por voces independientes, tales como Arznei-Telegramm, y eso a pesar del proceso del Neurontin (gabapentina), que ha permitido tanto al público como al mundo médico conocer las manipulaciones y otras intervenciones de Pfizer con el fin de presentar el Neurontin como eficaz en indicaciones diferentes de la epilepsia, mientras que esas alegaciones no se basan en fundamentos científicos» (14).

Según un artículo del 11 de marzo del Wall Street Journal, Scott Reuben también falsificó los datos relativos a la eficacia del antidepresivo Effexor (venlafaxina) producido por la firma Wyeth (fusionada con Pfizer) en los dolores neuropáticos y postoperatorios (15).

En cuanto a las relaciones con Pfizer, el artículo del Wall Street Journal nos enseña que además de la financiación de las investigaciones por parte de Pfizer, la firma contaba con Reuben entre sus conferenciantes; éste era miembro del «speakers bureau» de la firma, término que designa el stock de líderes de opinión (key opinión leaders) listos para usar cuando se trata de promover un medicamento del laboratorio que les paga en los congresos, los medios, las publicaciones, etc. (Ver el sitio Pharmacritique).

El medicamento estrella de Merck, vendido como un remedio milagroso entre 1999 y 2004, lleva el dulce nombre de Vioxx. Es un analgésico y antiinflamatorio.

En Australia existe actualmente un proceso que enfrenta a mil particulares con el grupo Merck. Los denunciantes acusan al gigante farmacéutico de haber ocultado los riesgos de accidentes cardiovasculares vinculados a la utilización del Vioxx.

Los miembros de la dirección de Merck y de sus sucursales se intercambiaron por email una lista de los investigadores y profesores universitarios que pusieron en evidencia los efectos negativos del Vioxx.

Los documentos aparecidos en el Tribunal Federal de Melbourne revelan que los miembros del personal de Merck admitieron haber utilizado tácticas de intimidación con los investigadores críticos, amenazando con cortar los fondos a sus fundaciones, sus laboratorios, o con interferir en sus nominaciones universitarias… Al menos ocho especialistas en investigación clínica fueron amenazados o intimidados por Merck (16).

Merck también sería la creadora absoluta de una falsa revista científica, The Australasian Journas of Bone and Joint Medicine, haciéndola pasar por una publicación oficial e independiente de experiencias científicas. En realidad la revista se limitaba a reproducir sistemáticamente los artículos científicos favorables a los productos de la compañía. Se trataba, ni más ni menos, de una operación de marketing tan bien elaborada que sólo los expertos advertidos de la prensa científica podían comprenderla.

La FDA estima que el Vioxx, ese tratamiento ampliamente utilizado contra la artritis causó en Estados Unidos, entre 1999 y 2004, alrededor de 160.000 crisis cardíacas y ataques cerebrales. Estaría en el origen de 27.785 fallecimientos. El medicamento se retiró de las farmacias en 2004, cuando los rumores de peligrosidad comenzaban a hacerse insistentes. En 2007, Merck firmó un acuerdo amistoso con la mayoría de los denunciantes estadounidenses por un montante de 4.500 millones de dólares. (Ver el sitio Les Mots ont un Sens).

Los dirigentes de Merck prefirieron acumular beneficios (2.000 millones de dólares anuales), ¡antes que interrumpir la venta de un medicamento que sabían que era mortal! (17).

Glaxo Smith Kline (GSK), el sexto grupo farmacéutico mundial en 2009 (33.600 millones de dólares de volumen de negocios), comercializa el Avandia (rosiglitazona), un medicamento contra la diabetes.

Informes confidenciales revelados por el New York Times aseguran que podrían evitarse más de 500 ataques y 300 enfermedades cardíacas mensuales retirando el Avandia del mercado. En el tercer trimestre de 2009 se podrían haber salvado 304 vidas si los diabéticos hubieran elegido otro tratamiento (18).

El Avandia «debe retirarse del mercado», concluye el informe de dos responsables de la «Food and Drug Administration (FDA)». Desde 1999 decenas de estudios científicos independientes han llegado a la misma conclusión.

Pero GSK respondió con estudios privados, realizados por la empresa, que «demostraban» la inocuidad de su molécula.

«…los ejecutivos de GSK han intentado intimidar a los médicos independientes (…) y han buscado medios para minimizar el hecho de que los medicamentos de la competencia podrían reducir el riesgo cardiovascular», según una investigación del Senado de Estados Unidos (19).

Sólo se ha exigido a GSK que presente nuevos estudios… ¡Antes de 2020!

La patente de GSK sobre Avandia expirará en 2012, con lo cual el grueso del riesgo comercial se habrá sobrepasado ampliamente.

El Tamiflu (oseltamivir) es un antivírico indicado para la gripe. Lo comercializa el Grupo Roche (Hoffmann-La Roche–Genentech), tercer grupo farmacéutico mundial en 2009 (43.100 millones de dólares de volumen de negocios)

El Tamiflu es uno de los pocos medicamentos eficaces contra el virus del tipo A/H1N1, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Roche (y Novartis, en el cuarto puesto) se han beneficiado ampliamente de las alarmas gripales (primero la aviar y después la A/H1N1) a través de la venta de Tamiflu por parte de Roche y vacunas de Novartis (20).

Gracias a la OMS y a la Dirección General de la Salud francesa (21), entre otros, y gracias a sus expertos «independientes», el Tamiflu es realmente un cohete de las ventas de Roche (Tamiflu sales boots Roche profits).

Sin embargo, relevado por la prestigiosa British Medical Journal (BMJ), una revista de referencia en el mundo médico, «un largo artículo detalla que no existe ninguna prueba sólida de la eficacia del Tamiflu. Los autores, investigadores independientes del Collaboration Cochrane, querían revisar todos los ensayos llevados a cabo sobre el Tamiflu –unos 20- En su punto de mira, el artículo pivota sobre el que tomó como base el laboratorio Roche para ensalzar los méritos de su producto ante las autoridades. Este artículo enumera 10 estudios clínicos financiados por Roche. Pero los resultados de ocho de ellos nunca han sido publicados por el laboratorio. Así pues los investigadores han reclamado los datos a Roche con el fin de analizarlos. Nada. Denegado» (22).

Sobre los escasos datos científicos utilizables, la Cochrane Collaboration concluyó en la ausencia de impacto positivo del Tamiflu.

Un estudio inédito sobre 1.447 adultos demostró que el Tamiflu no era mejor que el placebo (23).

¿El Tamiflu, un medicamento que ha generado un enorme gasto público, es ineficaz? No sólo es ineficaz, sino también muy peligroso.

Así, el BMJ nos recuerda que no se debe prescribir Tamiflu a los niños (24).

La Agencia Sanitaria Británica, Healt Protection Agency (HPA), informaba de que más de la mitad de los 248 jóvenes estudiantes que recibieron Tamiflu después de que uno de sus compañeros contrajese la «gripe porcina», sufrieron efectos secundarios como náuseas, insomnio y pesadillas (25). Todo eso para reducir en un día, como mucho, la duración de los síntomas relativamente leves de la gripe (25).

El Tamiflu se prohibió en Corea del Sur «después de los casos de suicidio observados recientemente en Japón» (26).

«Este anuncio sucedió al que hicieron las autoridades japonesas de la observación de más de 100 casos de comportamientos anormales entre los japoneses que consumieron Tamiflu. En el pasado mes de febrero, y después en marzo (2007), cuatro adolescentes se arrojaron al vacío después de una toma de Tamiflu» (27).

Además, el oseltamivir aumentaría sensiblemente la peligrosidad del virus N1H1 in vitro (28).

Este artículo revela las prácticas amorales y carentes de ética de la sociedad Roche, acusada de ventas ilegales: «Roche accused over illegal Tamiflu deals», de Andrew Jack, aparecido el 21 de mayo de 2010 en el Financial Times (edición en línea, inscripción gratuita).

«Durante un proceso en la Magistratura de Trabajo emprendido por un ex empleado de Roche, John Miller, quien desveló ciertas estratagemas suaves utilizadas por la filial británica del laboratorio suizo, éste último habría impuesto a los visitadores médicos objetivos de ventas de Tamiflu (el antivírico oseltamivir) en cifras de 15 a 20 millones de libras esterlinas sólo para un período de nueve meses de 2006. Los visitadores médicos debían utilizar la amenaza de una epidemia inminente de gripe –y los miedos generados por la gripe aviar- y no debían preocuparse de las leyes que limitan a los profesionales de la salud la gestión y prescripción de dichos medicamentos» (ver el sitio Pharmacritique).

A título de anécdota, el Tamiflu fue descubierto en 1994 por los investigadores de Gilead Sciences Inc., empresa biofarmacéutica (con sede en California). Donald Rumsfeld, el secretario de Defensa de Georges W. Bush en 2001, fue su director en 1988 y presidente del Consejo de Administración de 1997 a 2001, después de que Gilead cedió a Roche, en 1996, todos los derechos de explotación del Tamiflu contra el 10% de las ventas (29).

Un inversor importante de Gilead Sciences Inc. fue el Grupo Rockefeller (So far this yerar one Rockefeller backed company, Gilead Sciences of Foster City, calif, has gone public) (3).

Nujol, Lipitor, Lyrica, Vioxx, Avandia, Tamiflu, una inquietante historia de los medicamentos. Esta lista no exhaustiva nos permite dar un repaso a los principales métodos de las firmas farmacéuticas, las empresas más rentables del mundo, para vender sus productos cueste lo que cueste.

«Crear falsas revistas especializadas, intimidar, desacreditar a los científicos críticos, fundar falsas asociaciones ciudadanas o infiltrarse en las que existen, agotar los recursos limitados de los denunciantes por medio de procesos interminables, suministrar únicamente los datos favorables para obtener la autorización de salida al mercado (31), despedir y corromper a los médicos para efectuar estudios falsos (32), meterse en el bolsillo a los profesores reconocidos en su especialidad para presentar estudios de las firmas como independientes y serios (33), ejercer una presión agresiva sobre los farmacéuticos, los investigadores, los médicos en sus consultorios o sus asociaciones, sobornar a los políticos o a los miembros importantes de organismos de control público (OMS (34) (35), Departamento estadounidense de Salud, Educación y Bienestar Social, FDA, Ministerios de Sanidad, Centros de control sanitario CDC, NIH (36), GEIG (37), Agencia Europea del Medicamento), escindir un efecto secundario grave en varios efectos secundarios leves, utilizar los despachos de líderes de opinión en su beneficio, ocultar referencias en nombre del secreto comercial (sic) (38), machacar a la población con un marketing publicitario omnipresente, inundar las revistas de folletos propagandísticos simplistas y falaces, cortar las ayudas y subsidios a los investigadores, médicos, y científicos que no se prestan al juego…»

La experimentación de sus medicamentos sobre las poblaciones ignorantes de los países en desarrollo, como Pfizer en Nigeria (39) o GSK en América Latina (4), de forma totalmente ilegal pero con absoluta impunidad, termina dibujando el retrato psicopático, despojado de cualquier ética, y todopoderoso de la industria farmacéutica que nos muestra cualquiera de sus profesionales de relaciones públicas.

Y por si todo esto no fuera suficiente, después la empresa paga, riega y corrompe, y se corre un tupido velo ¡Fin de la polémica!

Así Pfizer, después de haber pagado ya 894 millones de dólares de indemnización por los miles de daños físicos vinculados al Bextra y al Celebrex (tratamientos contra la artrosis), se libra de una multa de 2.300 millones de dólares por declaraciones falsas relativas a la Lyrica, el Zyvox y el Geodon. Para hacer la promoción de esos medicamentos, Pfizer había invitado a los médicos a congresos en lugares de vacaciones con todos los gastos pagados, por no hablar de las ganancias extraordinarias. «Tenían derecho a partidas de golf, masajes y otras actividades» (41).

Esos mentirosos pagan para tener la posibilidad de seguir mintiendo.

Así va el mundo cuando está en manos de psicópatas, criminales y ladrones. Un mundo en el que los valores más altos son el dinero, los beneficios y la apariencia.

Las personas, los consumidores, parecen que van despertando. Cada vez son menos crédulos.

Según un reciente estudio de la Henry J. Kaiser Family Foundation, el 44% de las personas encuestadas revelan una percepción desfavorable de las empresas farmacéuticas. Sólo los grupos petroleros y las compañías de seguros sanitarios están peor considerados… El 70% de los encuestados denuncia el hecho de que las empresas biotecnológicas están muy enfocadas sobre los beneficios, y el 80% afirman que sus tratamientos son muy caros (42).

Sobre todo las personas no deben volver a dormirse y deben estar bien vigilantes. Porque si los psicópatas del poder están en guerra contra la humanidad (43), la industria farmacéutica lleva a cabo una guerra implacable, con un presupuesto colosal, maniobras despiadadas y métodos inconfesables, contra nuestra salud.

«Cuando los investigadores dependen hasta ese punto de las firmas farmacéuticas, las cuales garantizan además una importante parte de sus rentas personales, es difícil que se resistan a esa fuerte tendencia que les empuja a propiciar que (los ensayos clínicos) den resultados favorables a los laboratorios» (Jerome Kassirer, ex redactor jefe del New England Journal of Medicine)

«Creo firmemente que si toda la materia médica se pudiera enviar al fondo del mar, sería lo mejor que le podría pasar a la humanidad y lo peor que les podría pasar a los peces» (Oliver Wendell Holmes. M.D., profesor de Medicina en Harvard).

«No podemos creer las investigaciones publicadas, ni fiarnos del juicio de nuestros médicos de familia» (Marcia Angell, profesora de medicina social en la universidad de Harvard y ex redactora jefa del New England Journal of Medicine (NEJM)

«La industria farmacéutica: sus beneficios valen más que nuestras vidas»: http://www.marianne2.fr/Industrie-pharmaceutique-ses-profits-valent-plus-que-nos-vies_a182958.html

Fuentes:

(1) The Drug Story, Morris A. Bealle, http://www.nccn.net/~wwithin/TheDrugStoryBeale.htm

(2) The Drug Story, capítulo 1.

(3) The Drug Story, capítulo 1

(4) La Guerre des Médicaments, Dirk Van Duppen, Aden, colección epo, 2005, p. 107.

(5) La Guerre des Médicaments. Op. Cit, p. 107.

(6) http://www.lexpansion.com/economie/pfizer-et-merck-battent-le-consensus-au-1er-trimestre_231663.html

(7) http://www.pharmactua.com/2009/industrie-pharmaceutiquecroissance-annuelle-du-cours-des-actions-a-25-en-2009/

(8) http://www.eulerhermes.fr/fr/commun...

(9) http://www.pharmactua.com/2010/revue-strategique-des-nouveaux-traitements-qui-influenceront-la-dynamique-mondiale-du-marche-du-diabete-entre-2010-et-2014un-marche-mondial-de-28-milliards-de-dollars/

(10) http://www.pharmactua.com/2010/classement-previsionnel-des-10-premiers-medicaments-les-plus-vendus-dans-le-monde-en-2010/

(11) http://phill443.unblog.fr/2008/09/24/le-deficit-dramatique-en-co-enzyme-q10-provoque-par-les-statines/

Documento incluido en una Web muy documentada que descubre la superchería vinculada al colesterol y sus tratamientos. Lo encontrará al final de esta página explicando el mecanismo de la toxicidad cardíaca de las estatinas, la bibliografía médica de Peter Langsjoen.

(12) http://www.nytimes.com/2009/03/11/health/research/11pain.html?_r=1

(13) http://pharmacritique.20minutes-blogs.fr/archive/2009/03/13/seisme-dans-l-algologie-et-l-anesthesie-fraude-scientifique.html

(14) Op. Cit.

(15) http://online.wsj.com/article/SB123672510903888207.html

(16) http://www.mondialisation.ca/index.php?context=va&aid=15445

(17) http://www.naturalnews.com/027582_Merck_Vioxx.html

(18) http://www.nytimes.com/2010/02/20/health/policy/20avandia.html?hp

(19) http://www.lesmotsontunsens.com/etats-unis-un-medicament-dangereux-toujours-en-vente-depuis-1999-7157

(20) http://www.france24.com/fr/20090502-virus-h1n1-laboratoires-pharmaceutiques-novartis-roche-tamiflu-vaccin-grippe-porcine

A nivel europeo se utilizaron durante la pandemia A/H1N1 las vacunas Focetria de Novartis, Pandemix de GlaxoSmithKline (que también suministra otro antivírico, el Relenza), Celvapan de Baxter International y Panenza de Sanofi-Pasteur.

(21) Les Médicamenteurs, Stéphane Horel, du moment 2010, p. 248. «La Dirección General de la Salud (DGS) francesa da como consigna a los médicos que prescriban sistemáticamente Tamiflu para los presuntos casos de gripe «bajo proposición de los expertos» Y anuncia que las existencias de Tamiflu (…) se distribuirán gratuitamente en las farmacias a partir del 21 de diciembre con una simple receta.

(22) Les Médicamenteurs, op. Cit. P.247

(23) http://www.mondialisation.ca/index.php?context=va&aid=16598

(24) http://www.bmj.com/cgi/content/extract/334/7606/1232

(25) http://www.lepoint.fr/actualites-societe/2009-08-10/etude-sur-la-grippe-a-le-tamiflu-deconseille-pour-les-enfants/920/0/367937

(26) http://www.lefigaro.fr/sciences/2007/04/06/01008-20070406ARTFIG90091-le_tamiflu_interdit_en_coree_du_sud.php

(27) Op. Cit.

(28) A boosting effect on viral infection was observed, particulary with the 2009 H1N1 http://www.sciencedirect.com/science?_ob=ArticleURL&_udi=B6WBK-4XJWD10-8&_user=10&_rdoc=1&_fmt=&_orig=search&_sort=d&_docanchor=&view=c&_acct=C000050221&_version=1&_urlVersion=0&_userid=10&md5=a8153dfa12c5aefb7a2d7f3fee12b7e2

(29) http://www.mondialisation.ca/index.php?context=va&aid=13484

(30) The New York Times, página 3 http://www.nytimes.com/1992/02/16/u...

(31) Bloomberg http://www.bloomberg.com/apps/news?...

(32) Wall Street Journal on line, op. cit.

(33) http://www.bmj.com/cgi/content/full... , editorial de la redactora jefa Fiona Godlee, «Why, for example, is it considered normal for medical leaders to accept personal payment for promoting a company’s drug or device?»

(34) OMS: acusan de corrupción al «papa de la gripe A» por F. William Engdahl http://www.voltairenet.org/article163354.html

(35) Mega Corruption Scandal At The WHO, http://www.rense.com/general88/mega...

(36) Top Alzheimer’s researcher charged with felony criminal conduct for secret financial ties to Pfizer http://www.naturalnews.com/z021255.html

(37) Bruno Lina, el consejero principal de Roselyne Bachelot en el Ministerio de Salud de Francia, es presidente del consejo científico del grupo de expertos e información sobre la gripe, el GEIG, asociación creada en 1979. El director general es también director de marketing de Sanofi-Pasteur MSD (la rama de vacunas del Grupo Sanofi-Aventis). Ésta es el número uno farmacéutico en Francia, el dos en Europa y el cinco a nivel mundial. El GEIG está financiado al 100% por 5 laboratorios fabricantes de vacunas. Sanofi paga la mitad de una cuenta anual de 400.000 euros. El resto está garantizado, entre otros, por GSK y Novartis (Les Médicamenteurs, op. Cit. P.222)

sábado, 6 de junio de 2009

Alerta médica: los transgénicos amenazan la salud

Alerta médica: los transgénicos amenazan la salud
Silvia Ribeiro*

La Academia Americana de Medicina Ambiental (AAEM, por sus siglas en inglés), hizo pública en mayo 2009 su posición sobre los alimentos transgénicos. Por la salud y la seguridad de los consumidores llaman a establecer urgentemente una moratoria a los alimentos genéticamente modificados y la implementación inmediata de pruebas independientes y de largo plazo sobre su seguridad.

Llaman a los médicos a educar a sus pacientes, a la comunidad médica y al público para evitar los alimentos genéticamente modificados; a considerar el papel de los alimentos transgénicos en los procesos de enfermedad de sus pacientes y a documentar los cambios en la salud de los pacientes cuando dejan de consumir alimentos transgénicos. Instan a sus miembros, la comunidad médica y la comunidad científica independiente, a recopilar estudios potencialmente relacionados con el consumo de transgénicos y sus efectos sobre la salud, y a comenzar una investigación epidemiológica para examinar el papel de los alimentos transgénicos sobre la salud humana.

Una importante conclusión en la que basan su toma de posición es que, a partir de los múltiples ejemplos analizados, “hay más que una relación casual entre alimentos transgénicos y efectos adversos para la salud”. Explican que según los criterios de Hill (de Bradford Hill, ampliamente reconocidos académicamente para evaluar estudios epidemiológicos y de laboratorio sobre agentes que puedan suponer riesgos para la salud humana) “existe causalidad en la fuerza de asociación, la consistencia, la especificidad, el gradiente y plausibilidad biológica” entre el consumo de alimentos transgénicos y los efectos adversos a la salud.

Entre los efectos negativos, comprobados a partir de decenas de estudios en animales, mencionan riesgos serios, como infertilidad, desregulación inmune, envejecimiento acelerado, desregulación de genes asociados con síntesis de colesterol y regulación de insulina, cambios en el hígado, riñones, bazo y sistema gastrointestinal. Citan, entre otros, un estudio de 2008 con ratones alimentados con maíz transgénico Bt de Monsanto, que vincula al consumo de maíz transgénico con infertilidad y disminución de peso, además de mostrar la alteración de la expresión de 400 genes.

La Academia señala que ante la generalización del consumo de transgénicos, lo urgente es realizar estudios epidemiológicos. Esto es altamente relevante para el caso del maíz en México: aquí el maíz se consume cotidianamente en toda la población, por lo que los efectos de los trasngénicos en este tipo de alto consumo son diferentes y muchos más graves que lo que se puede observar en casos puntuales.

Una fuente citada por el documento de la Academia es el extenso libro Genetic roulette (Ruleta genética) de Jeffrey Smith, que documenta en forma minuciosa y con cientos de referencias científicas, 65 casos de efectos adversos de los transgénicos sobre la salud de personas y animales, incluyendo casos de vacas y ovejas que murieron en Alemania e India, luego de alimentarse rutinariamente con cosechas transgénicas. Este autor alerta que todos somos conejillos de indias para la industria biotecnológica –que ha podido liberar en campo e invadir los alimentos con transgénicos sin necesidad de probar su inocuidad para la salud humana en ninguna parte del mundo– pero que particularmente los niños y las mujeres embarazadas son las que corren mayores riesgos.

La asociación médica refiere también el reciente estudio de la Unión de Científicos Preocupados de Estados Unidos, que analizando 13 años de cultivos transgénicos muestran que éstos tienen menores rendimientos y que si hubo aumento de producción no se debió a transgénicos sino a manejos de tipo convencional. Introducen este análisis sobre productividad, para concluir que tampoco en este aspecto muestran ninguna ventaja, por lo que nada justifica el serio riesgo para la salud en las áreas de toxicología, alergia y función inmune, salud reproductiva y salud metabólica, fisiológica y genética que representan los transgénicos, por lo que lo único sensato es aplicar un estricto principio de precaución, estableciendo una moratoria total e inmediata.

A los riesgos que plantean los transgénicos en sí mismos, se agrega el aumento de uso de agrotóxicos y las enfermedades que éstos provocan (están diseñados para usar más agroquímicos, nuevamente no por casualidad sino por causalidad: los fabricantes de trangénicos, Monsanto, Dow, Dupont, Syngenta, Bayer, Basf, son también los mayores fabricantes de venenos agrícolas del planeta).

La trampa está en la inversión de lógica que las trasnacionales han logrado imponer : en lugar de etiquetar con una advertencia a los alimentos que contienen agrotóxicos y transgénicos, obligan a que se tenga que separar, etiquetar y cuesten más caros los alimentos orgánicos y sanos.

La solidez de las posiciones argumentadas por la Academia de Medicina Ambiental contrastan con la supina ignorancia del secretario de Agricultura Alberto Cárdenas y otras autoridades gubernamentales que declaran –sin ninguna prueba de ello– que los transgénicos no son un riesgo para la salud. Igual que con los cerdos industriales de Granjas Carroll y otros grandes criadores. ¿Cuánta gente tendrá que enfermar o morir para que dejen de proteger –y subsidiar– las ganancias de las trasnacionales que crean las enfermedades?

Existen muchas alternativas para producir y alimentarse sanamente, que no implican riesgos, mantienen las fuentes de sustento para las mayorías, cuidan la biodiversidad, afirman la soberanía alimentaria y los derechos de los campesinos. Los transgénicos solamente crean riqueza para unas pocas trasnacionales, amenazando la salud de todos.

*Investigadora del Grupo ETC.

Posición de la AAEM en castellano: www.biodiversidadla.org/Principal/Contenido/Noticias/Alimentos_geneticamente_modificados

fuente:http://www.jornada.unam.mx/2009/06/06/index.php?section=opinion&article=021a1eco

miércoles, 3 de junio de 2009

Los culpables de la gripe porcina

Los culpables de la gripe porcina

Le Monde Diplomatique


No se trata de una maldición del cielo ni de un azaroso dictado del destino. La epidemia de gripe A(H1N1) surgida en México tiene responsables concretos: el primer nombre propio es el de la empresa estadounidense Smithfield Foods Inc., la productora de carne porcina más importante del mundo. Varias investigaciones apuntan a los gigantescos criaderos de cerdos que esta transnacional posee en el pueblito mexicano de La Gloria –cuyas condiciones higiénicas y de hacinamiento son espantosas– como el origen del flagelo.

En la ribera texana del ancho Valle del Río Grande, a dos pasos de la frontera con México, se halla Harlingen. En esa pequeña y coqueta ciudad estadounidense, el pasado 5 de mayo falleció Judy Trunnell, una joven maestra de escuela de 33 años que acababa de dar a luz, por cesárea, a una niña radiante y saludable. “Era una persona maravillosa, cálida. Se consagraba a la educación de niños discapacitados”, declararon sus familiares y amigos, que acudieron a su vivienda, situada en una luminosa calle de esa localidad, para expresar su pésame en el funeral (1).
El destino quiso que Judy fuese la primera estadounidense fallecida a causa del virus de la nueva gripe que la Organización Mundial de la Salud (OMS) llama ahora A(H1N1). Un nombre aséptico para evitar el uso de “gripe mexicana”, que contraría a las autoridades aztecas, o de “gripe porcina”, que enfada a los grandes industriales de carne de cerdo.

Sin dejarse distraer por esa astucia terminológica, el marido de Judy, Steven Trunnell, presentó ante un juez, el pasado 11 de mayo, una demanda contra la empresa productora de carne porcina más importante del mundo: Smithfield Foods Inc. Esta multinacional detenta –vía su filial mexicana Granjas Carroll– unos gigantescos criaderos de cerdos cerca de un pueblito de tres mil habitantes, La Gloria, perteneciente al municipio Perote, en el Estado mexicano de Veracruz.

El abogado de Steven Trunnell, Marc Rosenthal, reveló que esa compañía posee más de un millón de cerdos hacinados en las 200 porquerizas situadas en los alrededores de La Gloria. Añadió que los habitantes locales se quejan de la hediondez y de las pésimas condiciones higiénicas de las cochiqueras. La demanda tratará de reclamar daños y perjuicios por “la muerte injusta de Judy, provocada por Smithfield Foods”, y reclamará “unos mil millones de dólares”. Marc Rosenthal (2) se propone denunciar el horror de los insalubres criaderos industriales de puercos y aportar pruebas de que la gripe A(H1N1) tuvo su origen en esas inmundas pocilgas de La Gloria, desde donde se está propagando a todo el planeta.

Paraísos para virus Aunque la empresa Smithfield Foods niega cualquier relación entre sus instalaciones y la aparición de un foco de nueva gripe a las puertas de sus granjas (3), un informe reciente de GRAIN (4) parece confirmarlo. Los expertos de esta organización no gubernamental alertan que el aumento en gran escala de zahúrdas industriales ha creado las condiciones perfectas para el surgimiento y dispersión de nuevas formas de gripe altamente virulentas. Tales criaderos constituyen bombas de tiempo listas para desencadenar epidemias mundiales. Ya en 2006, unos investigadores del Instituto Nacional de Salud (NIH, por su sigla en inglés) de Estados Unidos habían declarado: “La alta concentración de enormes cantidades de animales apretujados en muy poco espacio facilita la rápida transmisión y mezcla de los virus” (5).

Tres años antes, en marzo de 2003, la revista Science (6) ya había advertido que la gripe porcina estaba evolucionando en fase rápida a causa del aumento del tamaño de los criaderos industriales y del uso generalizado de antibióticos y vacunas. Los virólogos alertaban precisamente a México y a Estados Unidos del peligroso cóctel vírico que estaba por venir (7). Afirmaban lo siguiente: “Parece que después de años de estabilidad, el virus de la gripe porcina de América del Norte se halla en una fase de rápida evolución y cada año produce nuevas variantes”.

Achacaban la fulgurante mutación de los virus a dos causas: el hacinamiento en criaderos insalubres de un número cada vez mayor de cerdos, y la práctica de vacunar a las hembras, ya que la vacuna actúa seleccionando nuevos virus mutantes. Esos dos factores, avisaban los expertos, “aumentan la probabilidad de que emerja un nuevo virus transmisible entre humanos”. Luego, ya sea por los excrementos, el alimento, el agua, o incluso las botas de los trabajadores, el virus se disemina de modo imparable.

En ese mismo artículo, el Dr. Christopher Olsen, virólogo molecular en la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Wisconsin, en Madison, hasta se atrevió a profetizar: “Ahora debemos buscar en México la granja donde va a aparecer la próxima pandemia”. (8)

Aunque la OMS, en sus últimos comunicados, no haya confirmado que el brote tuvo ahí su origen, todo indica que esa granja se ha localizado. Y que el infierno de la actual epidemia empezó en La Gloria, a escasa distancia de los criaderos de cerdos de la empresa Smithfield.

Gigante productor de carne porcina, Smithfield Foods Inc. es una de las mayores empresas agroalimentarias del planeta y el número uno mundial de la carne de cerdo. Su sede se encuentra en la ciudad de Smithfield, Virginia, y posee filiales en nueve países a través del mundo. En España, Smithfield Foods controla el 24% del capital de Campofrío, líder español de la producción de carne de cerdo. Campofrío se fusionó, en junio de 2008, con la filial europea Smithfield Holdings (9) del gigante norteamericano para formar una nueva empresa: Group Campofrío (10).

Con una cifra de negocios de casi 12 mil millones de dólares, Smithfield Foods es la tercera compañía estadounidense más poderosa en la producción de alimentos, después de Archer Daniels Midland y de Tyson Foods. En 2008, ocupó el lugar número 222 entre las 500 firmas más importantes del mundo, según la revista Fortune (11). Pero esta compañía, que abastece a las cadenas de comida rápida McDonald’s y Subway, ha sido frecuentemente acusada de contaminar agua, suelo y aire, y de no respetar los derechos de sus trabajadores. En su informe de 2005, Sangre, sudor y miedo. Derechos de los trabajadores en las plantas cárnicas y avícolas de Estados Unidos, la organización no gubernamental Human Rights Watch denunció duramente sus abusos (12). También fue multada, en 1997, con 12.300.000 dólares por violar la Ley de Aguas Potables (13).
Contaminar el Tercer Mundo

Para evitar esas acusaciones, Smithfield Foods trasladó parte de sus criaderos a países como México, Rumania y Polonia, en los que las leyes en favor del medio ambiente son más relajadas o inexistentes, y donde algunos políticos están más dispuestos a dejarse corromper (14). Mediante su filial Granjas Carroll, Smithfield se instaló en la remota zona rural mexicana de La Gloria en 1994, aprovechando el Acuerdo de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá. Allí, gracias a la complicidad de políticos locales, no tiene que preocuparse de ser acusado de violar ley alguna sobre el medio ambiente.

En el interior de barracas con ventilación deficiente e iluminación constante para estimular su crecimiento, los cochinos viven encerrados en jaulas que impiden su movimiento. Son engordados hasta alcanzar unos 120 kilos. Los criaderos son verdaderas ciudades de cerdos, rodeadas de mares de heces y bazofias.

La contaminación provocada y su impacto en la salud de los habitantes vecinos, así como las lagunas en que depositan los desechos animales, propiciaron a partir de 2004 el surgimiento de un movimiento ecologista de protesta. Granjas Carroll respondió reprimiéndolo.

Muchos vecinos de La Gloria y de una decena de comunidades, que viven desde hace años con esa hediondez y respiran día y noche una peste infernal, se unieron para protestar en contra de la expansión de la trasnacional. Organizaron asambleas y marchas, y la empresa los demandó por difamación. Varios activistas fueron reprimidos y procesados, otros detenidos y obligados a pagar una fianza para salir de prisión.

Un corresponsal del diario La Jornada (15), Andrés Timoteo, se desplazó al poblado para describir el ambiente en el que viven los habitantes: “Nubes de moscas emanan de las lagunas de oxidación donde la empresa Granjas Carroll vierte los desechos fecales de sus granjas porcícolas; y la contaminación a cielo abierto ya generó una epidemia de infecciones respiratorias (…) El vector epidémico serían las nubes de moscas que despiden las granjas porcícolas y las lagunas de oxidación donde la empresa mexicana-estadounidense arroja toneladas de estiércol”.
Los habitantes atribuyen la aparición de infecciones a esa polución y al envenenamiento de las aguas y de la atmósfera.

Otro reportero, Jorge Morales Vázquez, contó en Milenio (16) cómo los pobladores llevan años protestando contra la expansión indiscriminada de la empresa porcícola y cómo han sufrido persecución policíaca, represión y amenazas. A su vez, durante su recorrido, el periodista constató “el fétido olor proveniente de las granjas de cerdos que se respira durante todo el día en la pequeña comunidad de apenas tres mil habitantes, así como la existencia de enjambres de moscas que infestan los domicilios de las familias”. Verificó asimismo la proximidad de las “lagunas de oxidación” en las que se someten a un proceso de descomposición aéreo los desechos fecales de los cerdos –que se convierten en gas metano–, responsables del nauseabundo hedor que inunda la zona. El reportero transmitió que se sospecha, además, que haya problemas de filtración a los mantos freáticos. Y pudo observar los llamados “biodigestores”, fosas cubiertas con una puerta de metal, en donde se arrojan los cadáveres de cerdos enfermos o muertos por peleas en las pocilgas.

“En esos agujeros cavados en el suelo –relató– los cadáveres se descomponen, lo que representa una fuente más de contaminación y proliferación de moscas del tamaño de abejas que llaman ‘muerteras’, las cuales, empujadas por el viento, viajan en enjambres hasta La Gloria e invaden los domicilios…” Muchas familias declaran haber sido afectadas por frecuentes dolores de cabeza, enfermedades gastrointestinales y de las vías respiratorias, y han desarrollado diarreas, tos, infecciones de garganta, vómitos y fiebre.

Ocultamiento diplomático

En este lugar, presumiblemente, el virus A(H1N1) saltó de los cerdos a los humanos en algún momento entre noviembre de 2008 y enero de 2009. Y pudo haber comenzado a infectar a grandes cantidades de personas a partir de principios de marzo (17).

Las autoridades federales mexicanas no difundieron públicamente la información. Pero, a fines del año pasado y principios de 2009, el número de enfermos fue tan insólito que varios organismos internacionales de salud empezaron a preocuparse por lo que estaba ocurriendo en La Gloria.

De tal modo que el pasado 6 de abril –o sea, 18 días antes de que el Gobierno mexicano alertara a la OMS de la aparición de un nuevo virus de gripe humana–, la web de Biosurveillance, que pertenece a Veratect (18), Centro del Gobierno estadounidense encargado de la información epidemiológica, reportó que en La Gloria se estaba produciendo una serie de extraños casos de “infecciones respiratorias parecidas a la bronquitis neumónica, con fiebre y fuerte tos” y que “el 60% de los habitantes” padecía de una nueva y atípica enfermedad.

Es probable que el Ejecutivo azteca supiera pronto que un foco infeccioso grave de una gripe desconocida se había producido en el valle de Perote y que, sin que los tratamientos habituales pudieran impedirlo, el mal se estaba difundiendo rápidamente a través del país. Pero no dio la alerta, ni movilizó seriamente a sus servicios de salud y a sus investigadores científicos. Tampoco informó, en ese momento, a la Organización Mundial de la Salud de la gravedad de una situación que se le estaba yendo de las manos.

¿Por qué actuó de ese modo el Gobierno mexicano? Según algunos analistas locales, esa “discreción” se puede explicar porque, cuando surgieron los primeros casos, se acercaban las vacaciones de Semana Santa. Período crucial, en tiempos de recesión, para la industria turística del país.

Pero todo indica que la causa principal de semejante silencio fue diplomática. Se trataba de evitar a toda costa que, por razones de seguridad sanitaria, se pospusiese la visita oficial de Barack Obama, prevista para los días 16 y 17 de abril, que representaba la segunda salida al extranjero del Presidente estadounidense tras su estancia en Canadá en febrero pasado. Para el presidente Felipe Calderón, cuya elección en julio de 2006 fue muy controvertida (19), la visita del mandatario estadounidense era una consagración definitiva. Nada –ni siquiera la amenaza de un nuevo virus devastador– debía retrasarla.

Prueba de lo avanzada que estaba ya por esas fechas la epidemia es que ya había llegado al propio entorno de Felipe Calderón. El arqueólogo Felipe Solís, quien recibió –con Felipe Calderón– en el Museo Nacional de Antropología de México al Presidente de Estados Unidos, estaba contaminado y murió seis días después de la visita del mandatario estadounidense. Un asesor del secretario estadounidense de Energía, Steven Chu, que había ido a México para preparar el viaje del presidente Obama, se contagió también con la nueva enfermedad. El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, reconoció que la esposa, el hijo y hasta el sobrino del funcionario también presentaron síntomas de la nueva gripe (20).

Ante la amplitud que tomaba la pandemia, los servicios mexicanos de salud decidieron por fin actuar enviando muestras médicas tomadas de algunos enfermos de La Gloria a laboratorios de Estados Unidos y Canadá. Fue el Laboratorio Nacional de Microbiología de la Agencia de Salud Pública de Canadá, en Winnipeg, el que detectó el 24 de abril el nuevo virus que contiene elementos de la gripe aviar, de la porcina y de la humana juntos, al analizar una muestra tomada en un niño de cinco años que se había enfermado en marzo pasado.

Ese niño, hoy ya curado, identificado como el primer ser humano infectado por la virulenta cepa de la nueva gripe porcina –el “paciente cero”–, se llama Edgar Hernández y su historia, narrada por The New York Times (21), lo ha hecho famoso en el mundo entero. Edgar ha contado los severos síntomas que sufrió cuando todo empezó en La Gloria el 9 de marzo pasado: su cabeza le ardía, tosía, le dolía la barriga, la garganta y no tenía ganas de comer (22).

Según la revista Science (23), en su artículo difundido el pasado 11 de mayo, se estimaba que el 24 de abril, fecha en que México hizo pública la pandemia, ya presumiblemente había en ese país entre 6.000 y 32.000 casos de gripe porcina, o sea, muchos más que los confirmados por los laboratorios.

Hay poca evidencia de que este brote de gripe A(H1N1) sea, por el momento, más peligroso que las infecciones rutinarias de las cepas usuales de los virus estacionales, que cada año causan la muerte de entre 250.000 y 500.000 personas en el planeta. Sin embargo, según Science, el virus A(H1N1) parece mucho más contagioso que el de la gripe común. Otro elemento preocupante: ataca más a los jóvenes sanos. Por ejemplo, en La Gloria hubo el doble de niños de menos de 15 años contaminados, en comparación con los adultos. Según datos publicados en la web del New England Journal of Medicine (24), el 40% de los afectados tiene entre 10 y 18 años; y apenas el 5% tiene más de 50.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud ha advertido que el nuevo virus aún puede mutar, hacerse mucho más virulento y causar una pandemia que se podría propagar hasta tres veces. La OMS señala que “la gravedad de esta gripe está influida por la tendencia de las pandemias a dar la vuelta al mundo en al menos dos y quizás tres oleadas”.

Actualmente, en el hemisferio austral empieza el período habitual de la gripe, y el virus A(H1N1) podría allí foguearse con los antivirales (Tamiflu) y proceder a una nueva mutación para regresar al hemisferio boreal en octubre próximo en condiciones mucho más virulentas, como lo hizo la terrible “gripe española” en 1918. Todo indica sin embargo que la nueva epidemia será menos severa que la de 1918, aunque algunos expertos estiman que será tan letal como la de 1957 (la “gripe asiática”), que causó más de dos millones de muertos ... Otro riesgo es que el virus se combine con el de la gripe aviar, el temible H5N1 asentado en varios países, y produzca un letal mutante asesino de masas…

Para proteger a sus ciudadanos, los gobiernos del planeta están ahora adquiriendo cantidades importantes del medicamento antiviral Tamiflu (oseltamivir), uno de los pocos tratamientos eficaces (se toma en cápsulas por vía oral) para combatir el virus mutado H1N1, y recomendado incluso por la OMS.

Rumsfeld se enriquece


La historia del Tamiflu, en estas circunstancias, no deja de ser sugestiva. Fue descubierto por la firma biofarmacéutica Gilead Sciences Inc., cuya sede se encuentra en Foster City, California. Gilead cedió los derechos de fabricación y de comercialización a la empresa multinacional suiza
Roche, la cual le revierte el 22% de los beneficios anuales por las ventas de Tamiflu.

Es interesante notar que Donald Rumsfeld, el ex-secretario de Defensa del presidente George W. Bush y uno de los principales instigadores de la invasión ilegal de Irak (25), fue presidente de Gilead Siences Inc. desde diciembre de 1997 hasta hacerse cargo del Pentágono en 2001, y conserva un importante paquete de acciones.

Una de las primeras medidas de Rumsfeld cuando asumió su cargo en el gobierno fue declarar el Tamiflu de uso obligado en el seno de las fuerzas armadas (26). Las ganancias de Roche y de Gilead –y por consiguiente el enriquecimiento personal de Donald Rumsfeld– se dispararon. Las acciones de la empresa se vieron también altamente beneficiadas en Bolsa a partir de 2003, cuando surgieron en Asia las amenazas de epidemias del Síntoma Respiratorio Agudo Severo (SRAS) y del virus H5N1 de la gripe aviar.

Fascinados por la teoría del complot, algunos han llegado a deducir que el detestado Rumsfeld debe estar implicado, de una manera u otra, en el surgimiento de estas epidemias y en particular en la aparición del nuevo virus mutante A(H1N1).

Es poco probable. La principal responsabilidad de esta grave amenaza sanitaria reside en la industrialización delirante de la producción pecuaria. El despiadado sistema de cría intensiva ha transformado radicalmente el sector. Hoy se parece más a la industria petroquímica que a la feliz granja familiar que aún describen los manuales en las escuelas (27). En 1965, por ejemplo, había en Estados Unidos 53 millones de cochinos repartidos entre más de un millón de granjas; ahora hay 65 millones de cerdos concentrados en sólo 65.000 explotaciones. En España hay actualmente 25 millones de cerdos (más de medio cerdo por habitante…), el 92% de ellos criados en explotaciones intensivas semejantes a las de las mexicanas Granjas Carroll de La Gloria. Se ha pasado en poco tiempo de las porquerizas caseras a infiernos concentracionarios en los que se hacinan, en medio de la hediondez y bajo calores asfixiantes, decenas de millares de animales que intercambian virus patógenos con gran intensidad.

Ese tipo de ganadería inhumana, intensiva y productivista, que desanimaliza al animal y lo considera como un mero “producto industrial”, un simple “material” que da carne y procura beneficios financieros, es el culpable de la pandemia en curso (28). Cuando, por los propios excesos de empresarios insensatos, ese depravado modelo revienta, el desastre sanitario amenaza con afectarnos a todos…

Fuente:http://www.rebelion.org/noticia.php?id=86425

lunes, 18 de mayo de 2009

Influenza, recesión y teoría del shock

Influenza, recesión y teoría del shock
Carlos Fazio


Durante el pasado cuarto de siglo, México ha sido considerado un laboratorio de la mundialización neoliberal. País tercermundista, tierra de pobres hambrientos, desde la fraudulenta imposición de Felipe Calderón se sumaron la guerra y las muertes violentas en clave ascendente, y ahora llegó el flu mexicano, rebautizado por razones de imagen política como virus A/H1N1.

Hoy que la crisis sanitaria desapareció de los medios de difusión masiva con la misma celeridad con la que había llegado, algunas cosas van quedando claras. Por ejemplo, que luego de dos semanas de una demagogia oficial atemorizante y de saturación, a ratos triunfalista o chauvinista, que incluyó la manipulación de cifras, el engaño, la distorsión informativa y una campaña de rumores apocalípticos, afloró, bajo la influenza, el miedo. Un miedo pánico paralizador, fragmentador, desmovilizador de toda acción colectiva y de la solidaridad social.

Con el apoyo de las principales cadenas de radio y televisión bajo control monopólico, que en la coyuntura volvieron a actuar como dispositivo de poder de la actual estructura de dominación de clase, el gobierno logró sacar a millones de mexicanos del espacio público y los acuarteló en sus casas, presas pasivas del duopolio televisivo y sus papagayos. En otra clara acción de terrorismo mediático, los forjadores de opinión volvieron a sembrar alarmismo, temor y desolación, y ayudaron a construir en el imaginario colectivo la idea de un nuevo enemigo devastador oculto.

En ese ambiente manufacturado, la dictadura sanitaria de Calderón –como la llamó uno de sus apologistas– logró cuajar de facto, sin aprobación del Congreso (en abierta violación del artículo 29 constitucional), sin toque de queda formal ni tanques en las calles, una extraordinaria experiencia de control de población y disciplinamiento social. Entre otras medidas, el Estado de excepción sin fecha de caducidad decretado por Calderón permite el allanamiento de morada por la policía y el ejército, sin orden de cateo de alguna autoridad judicial, en flagrante violación de las garantías individuales.

Con el paso de los días y nuevas informaciones de especialistas y gobiernos extranjeros queda la sensación de que Calderón y su entorno exageraron la reacción a la influenza, y en un exceso de ortodoxia con la medicina amarga dieron otro golpe brutal al aparato productivo. Y ahora que se vuelve a la normalidad por decreto y reaparece la devastadora crisis económica global que ha sumido en la pobreza y el paro a millones de hombres y mujeres concretos, el saldo, en México, es el reforzamiento, desde arriba, en clave de lenguaje de guerra, de la violencia y el miedo, dos núcleos duros explotados por los medios para generar más inseguridad y fragmentación social.

Superada la crisis epidemiológica y sanitaria, tras el anuncio oficial de que pese a los programas contracíclicos gubernamentales México ya había entrado en recesión luego de dos trimestres consecutivos con crecimiento negativo –información que se retrasó de manera deliberada–, se consolida el escenario propicio para la “teoría del shock”.

Creada por el monetarista Milton Friedman, padre de los Chicago boys que introdujeron a sangre y fuego el neoliberalismo en el cono sur en los años 70, dicha doctrina es la historia no oficial del libre mercado. Un programa de ingeniería social y económica que Naomi Klein identifica como el capitalismo del desastre. Se basa en la aplicación de eventos violentos o traumáticos para infundir miedo, temor y pánico a los individuos, con el fin de debilitarlos y doblegarlos, y, en el contexto de la crisis, introducir impopulares medidas de choque económico, que pueden llegar acompañadas de represión en un estado de excepción.

El virus A/H1N1 existe. Su epicentro fue Perote, Veracruz, y el gobierno lo ocultó. Pero como dice el epidemiólogo Marc Siegel, el virus más poderoso es el miedo. Por otra parte, más allá de teorías comparativas, todos esos elementos de la doctrina del shock están presentes en México. Incluida la terapia de choque económico, según las palabras utilizadas la semana pasada en Estados Unidos por el titular de Hacienda, Agustín Carstens. Ante el Consejo de las Américas, en presencia de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, el secretario dijo que la terapia de choque funcionó durante la emergencia del flu mexicano, y que el gobierno prepara reformas estructurales adicionales para la segunda parte del año.

A confesión de parte, relevo de pruebas. Después de las elecciones de julio –otros comicios de miedo– vendrá lo peor. Incluido, tal vez, un oportuno rebrote del virus A/H1N1. Nuestro Al Qaeda de ocasión. Habrá que ver cuánto de ese miedo nocivo que ha sido inoculado desde las instancias oficiales a través de los medios, se quedará en el fondo de la sensibilidad social y por cuánto tiempo. Es difícil saberlo ahora.

No obstante, a pesar de la fatalidad inducida en la hora, existen opciones para desplazar la guerra mediática manipuladora reproductora de la ideología dominante y llevarla al terreno de lo público. A los espacios comunes, a la calle, los parques, los foros abiertos y las universidades. Y, como dice Robinson Salazar, dado que el verdadero pavor reside en la subjetividad de los que mandan –en los grandes financistas, banqueros, empresarios y sus administradores de turno–, temerosos de la movilización popular y los sujetos rebeldes y libertarios, la mejor estrategia para romper con las ataduras mediáticas y los espantos engañosos de moda son la contrainformación, la organización y la participación, con un sentido de cambio profundo de las injustas estructuras. Por cierto, ¿qué habrá querido decir Fidel Castro con eso de que Calderón suspendió un viaje que ya había suspendido?


Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2009/05/18/index.php?section=opinion&article=022a1pol

domingo, 10 de mayo de 2009

Influenza A-H1N1 ¿made in USA?

Influenza A-H1N1 ¿made in USA?



Aunque la OMS dijo que el Gobierno mexicano había desestimado las advertencias que le hizo el 11 de abril, día en que se conoció el primer caso de influenza atípica en El Perote, Veracruz, han surgido otras informaciones que apuntan a EEUU

La epidemia o pandemia derivada de la influenza A-H1N1 ha terminado convirtiéndose en una controversia internacional en la que se busca culpar a alguien y México parece ser el elegido por haber sido el primero en hacer pública la situación y adoptado las medidas que se conocen a nivel mundial, medidas que ningún otro país ha tomado. Sin embargo, y aunque la Organización Mundial de la Salud se sumó a la crítica diciendo que el Gobierno mexicano había desestimado las advertencias que le hizo el 11 de abril, día en que coincidentemente se conoció el primer caso de influenza atípica en El Perote, Veracruz, ahora han surgido otras informaciones que apuntan a Estados Unidos.

El diario «The Washington Post», que ya en su edición sabatina había formulado críticas a la forma en que opera el aparato de salud del país del norte, publicó en su edición dominical un amplio reportaje en el que deja en claro que las autoridades sanitarias de esa nación registraron el 30 de marzo el primer caso de un virus que no pudieron identificar. Ese día, en el sur de California, un niño de 10 años había desarrollado un cuadro de tos y fiebre, al que normalmente no le habrían dado importancia. Pero el Centro de Investigaciones de Salud de la Armada estadounidense de San Diego estaba participando en un ensayo clínico de un test de 30 minutos sobre virus, de modo que tomaron una muestra de flujo nasal del niño.

Los virólogos, expertos en influenza estacional, no lo pudieron identificar. Mandaron entonces la muestra al laboratorio de la Clinica Marshfield en Wisconsin, donde concluyeron que el paciente A, como se conocía al niño, estaba infectado con un virus de influenza imposible de reconocer y enviaron la muestra a un laboratorio estatal, adonde llegó después de las 3 de la tarde del 10 de abril, cuando estaban cerrando por el feriado de Semana Santa.

El director preguntó si era de alto riesgo, pero al saber que la muestra era de un niño que no había salido del país y que se había recuperado, decidió que la prueba podía esperar. Sospechó que podía haberse tratado de influenza porcina, algo raro pero no desconocido, según comentó después. Además, la influenza porcina es frecuente en los cerdos y raramente de desarrolla en los humanos. Después, una niña de 9 años, de Atlanta, tuvo una influenza que tampoco se pudo identificar, sólo se estableció que no era la ya conocida, pero esta vez el director del laboratorio de la Armada alertó al Centro de Control de Enfermedades de que algo andaba mal.

El 13 de abril el secretario de Salud de México envió un correo electrónico al Centro de Control de Enfermedades estadounidense, en el que describía una enfermedad respiratoria inexplicable. Uno de los directivos de ese centro dijo, según el «Washington Post», que la mayoría de las enfermedades respiratorias eran inexplicables y que era difícil saber lo que pasaba a miles de millas de distancia. Otros funcionarios tampoco le dieron importancia porque habían visto casos de influenza porcina en niños que visitaban zoológicos o granjas y jugaban con cerdos, pero que se curaban rápido porque la influenza porcina moría también rápido.

Luego empezaron a abundar los casos en Estados Unidos, incluso un miembro de la avanzada presidencial que organizaba la visita de Obama a México contrajo el virus y obviamente se dijo que eso había ocurrido en su permanencia allí, aunque todo indica que fue a raíz de este caso empezaron a considerar la posibilidad de que se tratara del mismo virus que ya también había aparecido en Canadá. La confirmación de que era el mismo en los tres países se obtuvo el 23 de abril, día en que Nancy Cox, del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos se lo comunicó telefónicamente al secretario de Salud de México y el gobierno dispuso de inmediato las medidas de emergencia conocidas.

La detallada crónica del «Washington Post» permite establecer que pasaron 23 días antes de que se pudiera saber de qué se trataba, entre otras cosas porque un funcionario decidió que las pruebas de laboratorio del flujo nasal de un niño de 10 años podían esperar y se fue a vacaciones de Semana Santa. Sin embargo, los dardos no llegan a Washington sino a Ciudad de México y están provocando agresiones y trato abusivo a mexicanos en otros países y generando un peligroso clima antimigrantes en Estados Unidos.

Frida Modak Periodista, fue secretaria de Prensa de Salvador Allende


Fuente:http://www.rebelion.org/noticia.php?id=85108

jueves, 7 de mayo de 2009

La gran pandemia: influenza, pesticidas y transgénicos

La gran pandemia: influenza, pesticidas y transgénicos
Víctor M. Toledo


Hoy, como en el pasado, la humanidad se enfrenta a una nueva pandemia de microrganismos, la cual, sin embargo, no es sino una fracción de otra que podríamos llamar suprema o estelar. La gran pandemia es sin duda la que no-sotros mismos, como especie biológica, hemos provocado en los últimos tiempos. La especie humana no solamente desafió las leyes de los ecosistemas, sino que se extendió por buena parte del planeta y en el último siglo incrementó su población a tasas cada vez más altas y en periodos cada vez más cortos.

De los algo más de mil millones de seres humanos que existían en 1900 se pasó a los 6 mil millones en esta década. ¿Qué planeta puede soportar esta insólita expansión? Desde el punto de vista ecológico, mantener esta gigantesca población significa librar permanentemente durísimas batallas contra los organismos que buscan aprovechar esta situación anómala y, especialmente contra la gama conocida de microrganismos: hongos, bacterias, virus, retrovirus, viroides y priones.

La gran pandemia no es, sin embargo, solamente demográfica, también atañe a lo que podemos llamar la matriz civilizatoria industrial e incluye desde la visión moderna del mundo hasta los diseños tecnológicos y los mecanismos de acumulación implícitos al desarrollo del capitalismo.

No se puede solamente recurrir a Malthus sin invocar a Marx. El mundo de hoy necesita detener tanto el crecimiento descomunal de la población humana como transformar radicalmente el modelo de civilización. Hoy el riesgo no proviene únicamente de fuera. La influenza estacional que cada año brota en los inviernos de los dos hemisferios quita la vida a entre 250 mil y 500 mil individuos, es verdad, pero el auto mata anualmente a un millón de personas y los accidentes automovilísticos dejan entre 25 y 30 millones de heridos al año. Si el sida mantiene infectada a una población estimada en 33 millones, de las cuales anualmente mueren 2 millones, los pesticidas, creados en los laboratorios químicos, afectan, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), a 2 millones de personas y matan anualmente a 200 mil.

Cada día se hace más difícil distinguir entre las muertes provocadas por agentes naturales externos y las muertes generadas en el interior de la sociedad industrial. Las influenzas, por ejemplo, son ya enfermedades generadas por virus que son creaciones naturales e industriales. Los virus de la gripe son el resultado de la combinación endiablada de formas que han ido de los humanos a las aves y a los cerdos, del movimiento entre estos últimos, y del retorno a los humanos en ciclos dominados por el azar (las mutaciones) que se repiten silenciosa y peligrosamente por todo el planeta.

Este fenómeno se ve promovido y acentuado por la existencia de los gigantescos confinamientos mediante los cuales la producción industrial genera los alimentos cárnicos (de aves, cerdos, bovinos, etcétera). Los campos de concentración animal, que son cada vez más la base de la maquinaria industrial productora de alimentos, que concentran miles y cientos de miles de animales para su sacrificio, son verdaderos focos para la incubación, mutación y recombinación de virus como el de la influenza.

Y las cifras son impresionantes. La especie humana mantiene alrededor de 2 mil millones de cerdos, 85 por ciento de los cuales están en China, Europa y Estados Unidos. Cada semana las bocas humanas consumen 23 millones de cerdos, buena parte de los cuales provienen de confinamientos masivos. Monopolios y monocultivos son dos formulaciones fuertemente emparentadas desde el surgimiento del capitalismo. Los cocteles para la gestación de nuevas formas virales están, pues, a la luz del día en las granjas industrializadas del mundo, no solamente las de cerdos, sino las de las aves (la influenza aviar) y las de los bovinos (recuérdese el mal de las vacas locas).

El riesgo de enfermedades no solamente está ligado con las cadenas alimenticias (y de ahí la necesidad de crear y extender sistemas agroecológicos de producción de alimentos sanos). Las diferentes ramas industriales generan sustancias tóxicas (solamente en Europa se han inventariado 40 mil) que se está demostrando son la causa, o parte de ella, de nuevos males, como ciertos tipos de cáncer, alergias y estado de depresión inmunológica. De ellos destacan los pesticidas, utilizados principalmente en los extensos y monótonos campos de cultivo agroindustrial.

Se define un pesticida como toda aquella sustancia que sirve para combatir los parásitos y las enfermedades de cultivos, ganado, animales domésticos, y del mismo ser humano. Los pesticidas surgieron a partir de la Segunda Guerra Mundial y son compuestos químicos (DDT, organoclorados, organofosforados y carbamatos) elaborados para exterminar plagas y enfermedades que afectan las grandes concentraciones humanas y las de sus plantas y animales domesticados. No obstante, los pesticidas no solamente afectan la salud humana, también generan impactos sobre los ciclos naturales y las especies. La extraña extinción de las abejas en extensas regiones de Estados Unidos y China al parecer ha sido provocada por estas sustancias.

El último diseño ligado a los extensos campos de cultivo agroindustriales son los organismos genéticamente modificados (alimentos transgénicos), que son creaciones derivadas de la biotecnología y de la genómica. Aunque no está aún demostrado que causen daño a quienes los consumen, su peligrosidad potencial radica en un nuevo tipo de contaminación: la genética, cuyos efectos son mucho más dificiles de detectar y controlar. En esta ocasión el ser humano, no Dios, juega con los dados de la vida misma al introducir al mundo de la naturaleza organismos que pueden provocar cambios inesperados sobre las poblaciones de las especies domesticadas y silvestres. En México el caso del maíz transgénico es un caso clave y dramático.

Los seres humanos estamos atrapados dentro de una encrucijada, en una vorágine de riesgos, que es el resultado del tamaño descomunal de la población, a la cual intenta alimentarse mediante formas (agroindustriales) que facilitan, a su vez, la proliferación de patógenos, que contaminan y afectan la salud humana y que amenazan con provocar transformaciones nunca antes vistas en la estructura genética de los organismos (transgénicos). Todo ello es parte de esta gran pandemia a la cual siempre terminaremos llegando. ¿Cuál es la curación posible a las infinitas pandemias en que han muerto millones?

martes, 5 de mayo de 2009

un negocio muy marrano

Smithfield: un negocio muy marrano
Luis Hernández Navarro


Smithfield es el más importante procesador de puerco en el mundo. Durante 2008 sacrificó más de 31 millones de marranos y empacó alrededor de 3 millones de kilos de carne de cochino. Sus ingresos superaron los 11 mil 351 millones de dólares. Controla 31 por ciento del mercado de Estados Unidos.

En México esta empresa es propietaria de 50 por ciento de las acciones de Granjas Carroll, en Puebla y Veracruz, y de Agroindustrial del Noroeste (Norson) en Sonora. Durante el año fiscal 2008, Granjas Carroll, que tiene 56 mil vientres, produjo 950 mil animales, mientras Norton, con 35 mil vientres, crió 467 mil puercos.

El presidente del consejo de directores de Smithfield Foods se llama Joseph Luter III. Vive en un condominio de lujo en Manhattan y se mueve por el mundo en un jet de la empresa y un yate privado. El periodista Jeff Tietz, de Rolling Stone, cuenta que el empresario se describe a sí mismo como un hombre rudo en un negocio rudo. Según él, la mayoría de los vegetarianos son neuróticos.

La compañía líder en la engorda y procesamiento de puercos es también una formidable maquinaria contaminante. Cada año genera toneladas de basura que destruyen ríos, matan millones de peces y enferman personas. De acuerdo con la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés), la planta de engorda más grande de la empresa, localizada en Carolina del Norte, descarga más basura tóxica en el agua de ese país que la que producen conjuntamente las otras tres instalaciones que le siguen.

La empresa reivindica una cultura de responsabilidad ambiental. Sin embargo, la polución que genera la contradice. En 1997, en Virgina, Estados Unidos, fue multada con 12.6 millones de dólares por cometer 6 mil 900 violaciones a la legislación federal de protección al agua (Clean Water Act). La sanción ambiental fue una de las más elevadas en la historia de ese país.

La reputación de la compañía es terrible. En tres ocasiones (1997, 2000 y 2006) ha aparecido en la lista que la prestigiada revista Multinational Monitor elabora para designar a las peores empresas del año. La primera se dio en 1997: por la contaminación ambiental que provoca. La segunda fue por sus prácticas para monopolizar la cría y engorda de marranos, dejando fuera del mercado a los pequeños productores familiares. La tercera por sus prácticas laborales, antisindicales y violatorias de la legislación estadunidense.

La empresa ha sido encontrada culpable de violar la ley federal del trabajo, de hacer trampas para bajar salarios, cerrando plantas, espiando a los afiliados al sindicato y agrediendo a empleados. De los 58 mil 100 empleados que laboran para el consorcio en el mundo, sólo 28 mil 800 cuentan con contrato colectivo.

Smithfield creció más de mil por ciento entre 1990 y 2005. Su proceso de concentración fue posible gracias a una estrategia empresarial en la que controla cada eslabón de la cadena de producción, desde el momento en el que el puerco nace hasta que pasa a la carnicería. Ha conquistado y monopolizado los mercados quebrando a todos los pequeños ganaderos alrededor suyo.

Su proceso de producción ha convertido la cría y engorda de los cerdos en una actividad industrial. Hacinados en jaulas pequeñas y estrechas que impiden su movilidad, alimentados con gallinaza, respirando aire saturado en gases, sin ver la luz del sol, expuestos a todo tipo de enfermedades y hongos, con su sistema inmunológico lastimado, los puercos-industriales verían en cualquier chiquero de una granja familiar un paraíso. En ocasiones se asfixian al pisotearse unos a otros. Un animal enfermo contagia a los demás fácilmente.

Los puercos generan, en promedio, tres veces más de materia fecal que los seres humanos. El volumen de excremento que evacuan los animales de Granjas Carroll es superior al producido por los habitantes de las ciudades de Guadalajara y Monterrey en conjunto. La diferencia entre ambos es que mientras esas ciudades poseen sistemas de drenaje y alcantarillado para el manejo de las aguas negras, las compañías porcícolas no cuentan con ellos.

Los desechos fecales provenientes de las granjas-factorías de puerco están llenos de sustancias tóxicas. En ellos viven cerca de 100 microrganismos patógenos que pueden hacer enfermar a los humanos, tales como salmonella, cryptosporidium o giardia. Cada gramo de excremento de un cerdo industrial contiene 100 millones de bacterias coliformes.

En el caso de Granjas Carroll, las heces fecales de los cochinos son depositadas en lagunas de oxidación a cielo abierto distribuidas por el valle de Perote. La foto de uno de estos mares de mierda fue publicada en La Jornada del pasado 2 de mayo. Todo tipo de gases volátiles son expulsados a la atmósfera, junto con millones de gérmenes patógenos. Muchos científicos señalan que éstas son un foco de contaminación de agua, suelo y aire.

Existe amplia documentación que muestra cómo Smithfield ha hecho en Estados Unidos generosas donaciones a las campañas electorales de políticos buscando evitar que se regule la actividad porcícola. Según informa Jeff Tietz, en 1998 la asociación de granjas de cerdo de Carolina de Norte (donde la empresa tiene uno de sus principales bastiones) destinó un millón de dólares para derrotar a legisladores locales que querían sanear las lagunas de oxidación a cielo abierto.

Parte de los trabajadores de las granjas de puercos y centros de procesamiento de carne de Smithfield en Estados Unidos son mexicanos. En enero de 2007, 21 trabajadores de la planta en Carolina del Norte fueron sacados de la línea de ensamble y arrestados por agentes migratorios. Los dirigentes sindicales denunciaron que se trataba de una maniobra para impedir la sindicalización de los trabajadores. No sería raro que muchos de esos indocumentados hayan regresado a México.

Smithfield está hoy en el centro de la tormenta. Científicos y analistas han determinado la probabilidad de que el reciente brote de influenza porcina se relacione con Granjas Carroll.

Para tratar de manejar la crisis con el menor costo posible, Carroll ha contratado a la empresa de publicidad Zimat. Pero limpiar un negocio tan marrano no es fácil. Sobre todo cuando lo que está en juego es la salud de millones de personas.


Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2009/05/05/index.php?section=opinion&article=031a1pol

lunes, 4 de mayo de 2009

Mentiras políticas y desinformación mediática en relación a la pandemia de gripe porcina

Mentiras políticas y desinformación mediática en relación a la pandemia de gripe porcina

Global Research

Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos


¿Qué es la gripe? Es una grave enfermedad respiratoria contagiosa causada por los virus de la gripe. Millones de personas en Estados Unidos padecen gripe cada año. La mayoría suele estar enferma una semana aproximadamente. Algunas personas (especialmente los niños pequeños, las mujeres embarazadas, los ancianos y las personas con problemas crónicos de salud) pueden ponerse muy enfermas y muchos mueren por la gripe.

Centro para el Control y Prevención de la Enfermedad [1]

La Organización Mundial de la Salud (OMS) aumentó su nivel de alerta de pandemia a un nivel 5 en una escala de 6. La fase 5 de la OMS significa que “hay una propagación continua entre humanos del virus en al menos dos países y que es inminente un brote de la enfermedad a nivel global... Indica también un aumento de los esfuerzos para producir una vacuna ... Se han confirmado casos humanos en México, Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña, Israel, Nueva Zelanda y España" (la negrita es nuestra).

Según los informes, la OMS tomó la decisión después de que “un bebé de 23 meses muriera [de gripe porcina] en Texas tras haber viajado desde México para recibir tratamiento médico”. Según los informes, la gripe porcina se ha confirmado en 11 de los estados de Estados Unidos. Se han citado las palabras de altos cargos sanitarios de la OMS en Ginebra y Washington afirmando que “es poco probable que se detenga la propagación del virus”. Los medios de comunicación se han puesto a pleno rendimiento con muy pocos análisis y revisión de las pruebas, y han centrado la atención en los más de 2.400 casos de gripe no específica en México.

“la propagación mundial es inminente”...

“todos los países deberían activar planes de preparación”,

“La peor crisis sanitaria a la que se enfrenta el mundo desde hace 90 años...”

Al día siguiente de que la OMS decretara la fase 5 de la alerta, un científico vinculado con el Centro para el Control y Prevención de la Enfermedad de la Unión Europea insinuó, sin pruebas, que la pandemia podía afectar “de manera benigna” a entre un 40% y 50% de la población de la UE (véase europeanvoice.com, 30 de abril de 2009). El profesor Neil Ferguson, un miembro del grupo de trabajo de la OMS sobre la gripe porcina, afirmó que “el 40% de las personas en Reino Unido podrían infectarse en los próximos seis meses si el país se viera afectado por la pandemia”.

“No sabemos qué dimensiones tendrá la epidemia en los próximos dos meses ... Es casi seguro que aunque desaparezca en las próximas semanas (lo que puede ocurrir) tendremos una epidemia estacional en otoño” .

Podemos esperar que hasta entre un 30% a un 40% de la población enferme en los próximos seis meses si verdaderamente se convierte en pandemia. Puede que tengamos una cantidad importante de personas infectadas, pero, si a mí me gustara apostar, diría que durará poco porque avanzamos hacia el verano”. El profesor Ferguson afirmó que los 152 muertos en México probablemente suponen una proporción relativamente pequeña del número total de infectados que podría llegar a decenas o cientos de miles” (Daily Express, 1 mayo de 2009).

Los reportajes de los medios de comunicación están distorsionados. Se transforman las realidades. Las declaraciones de los políticos no están respaldadas por pruebas médicas y científicas. Las declaraciones del profesor Ferguson carecen de fundamento. No se ha molestado en confirmar el número de casos de gripe porcina en México “confirmados por el laboratorio”. ¿Entre el 30% y el 40% de la población de Gran Bretaña? ¿Hasta el 50% de los 500 millones de habitantes de la Unión Europea? ¿En qué se basan estas afirmaciones? Según los reportajes, el 27 de abril sólo había un caso de gripe porcina en toda la UE: “El primer caso confirmado en Europa de gripe porcina se diagnosticó en España. La ministra de Salud del país lo confirmó el lunes por la mañana, después de que se le hicieran pruebas a un hombre que había vuelto recientemente de México” BBC, 27 de abril de 2009 [2]).

Debilitar el movimiento de protesta social

Declaraciones de esta naturaleza sobre la “inevitable propagación” de la enfermedad crean, bastante deliberadamente, una atmósfera de temor, inseguridad y pánico. También sirven para distraer la atención de la gente de la devastadora crisis económica global que está llevando al mundo a la pobreza y al paro generalizados, por no mencionar la guerra en Oriente Medio y el tema más general de los crímenes de guerra de la OTAN-EEUU. La Verdadera Crisis Global está marcada por la pobreza, el colapso económico, los conflictos étnicos, la muerte y la destrucción , la derogación de los derechos civiles y la desaparición de los programas sociales del Estado. El anuncio por parte del UE de la pandemia de gripe porcina inevitablemente sirve para debilitar el movimiento de protesta social que se ha extendido por Europa. En México las medidas de emergencia contra la gripe porcina que han “cerrado” zonas urbanas enteras se consideran en general un pretexto del gobierno de Felipe Calderón para frenar la creciente desconformidad social con una de las administraciones más corruptas de la historia mexicana. En México se suspendió el desfile del 1 de mayo, que iba dirigido contra el gobierno de Calderón.

El balance de la OMS

El grupo consultivo de la OMS ha señalado 148 casos confirmados por laboratorio en todo el mundo de gripe porcina, incluyendo 8 muertos, apenas una pandemia:

“29 de abril de 2009 – La situación sigue evolucionando rápidamente. A las 18:00 GMT del 29 de abril de 2009 nueve países han informado oficialmente de 148 casos de infección de gripe A/H1N1. El gobierno de Estados Unidos ha informado de 91 casos confirmados por laboratorio, con una muerte. México ha informado de 26 casos confirmados de infección incluyendo siete muertes.

Los siguientes países han informado de casos confirmados por laboratorio sin muertes: Austria (1), Canadá (13), Alemania (3), Israel (2), Nueva Zelanda (3), España (4) y Reino Unido (5).

En la página web de la OMS (WHO.org) se podrá disponer diariamente de más información”.

En una declaración del 29 de abril, la directora general de la OMS, la dra. Margaret Chan confirmó que:

“Basándome en valoraciones de toda la información disponible y tras varias consultas a expertos, he decidido pasar el actual nivel de alerta de pandemia de gripe de la fase 4 a la 5.

Las pandemias de gripe se deben tomar en serio precisamente debido a su capacidad de propagarse rápidamente a cada país del mundo.

... La OMS seguirá la pista a la pandemia a los niveles epidemiológico, clínico y viriológico.

... He apelado a los países donantes, a UNITAID, a la Alianza GAVI, al Banco Mundial y a otros para movilizar recursos ”.

Una mina de otro para los grupos de empresas farmacéuticas

La OMS ha identificado a la gran empresa farmacéutica como solución para la crisis:

“Yo [la Directora-General de la OMS] me he puesto en contacto con las compañías que fabrican antivirales para evaluar la capacidad y todas la opciones de aumentar la producción. También me he puesto en contacto con fabricantes de la vacuna de la gripe que pueden contribuir a la producción de una vacuna para la pandemia”. La pandemia de la gripe porcina constituye una mina de oro corporativa para el grupo de empresas de biotecnología. La UE ya ha dado luz verde para trabajar con la gran empresa farmacéutica para desarrollar una vacuna contra la gripe porcina.

Estudio de la prueba

Los datos utilizados para un nivel 5 de alerta mundial son extremadamente escasos. La OMS no sólo afirma que “es inminente un brote mundial de la enfermedad”, sino que también distorsiona los datos de mortalidad de México referentes a la pandemia gripe porcina. Según la declaración oficial de la directora general de la OMS, la dra. Margaret Chan, el 29 de abril: “Hasta el momento han muerto 176 personas en México”. ¿De qué? ¿De dónde ha obtenido esas cifras? Según el ministerio de Sanidad mexicano, 159 personas murieron de gripe, de los cuales sólo siete corroborados por análisis de laboratorio se debieron a la variedad H1N1 de gripe porcinas (véanse los detalles más abajo). Como documentó William Engdahl, los síntomas de la gripe porcina no son específicos, se parecen a los de las gripe común (véasehttp://www.mondialisation.ca/index.php?context=va&aid=13456).

La opinión científica contradice la declaración oficial de la OMS:

“Los científicos que estudian el virus están llegando al acuerdo de que esta variedad híbrida de la gripe (al menos en su forma actual) no parece que vaya a ser tan fatal como las variedades que causaron algunas pandemias anteriores. De hecho, el actual brote de virus H1N1 que emergió en San Diego y el sur de México a finales del mes pasado, puede que no haga tanto daño como los brotes corrientes de gripe que se dan cada invierno sin tanta fanfarria.

Cada vez más pruebas preliminares de los laboratorios genéticos, modelos epidemiológicos y las simples matemáticas sugieren que en el actual brote probablemente se eviten los peores escenarios ” (Los Angeles Times, 30 de abril de 2009, http://www.latimes.com/features/health/la-sci-swine-reality30-2009apr30,0,3606923.story)

México

La gripe es una enfermedad común. Anualmente hay millones de casos de gripe por toda América. “Según el Diario de la Asociación Médica Canadiense, la gripe mata al año hasta a 2.500 canadienses y a unos 36.000 estadounidenses. En todo el mundo, la cifra de muertes atribuidas anualmente a la gripe es de entre 250.000 y 500.000” (Thomas Walkom,The Toronto Star, 1 de mayo de 2009, http://www.latimes.com/features/health/la-sci-swine-reality30-2009apr30,0,3606923.story) La mayoría de los casos de gripe en México de los que se ha informado no muestran la variedad A/H1N1. Según los reportajes de la prensa, la mayoría de los casos mexicanos de gripe porcina son “sospechosos”: no han sido confirmados por un análisis de laboratorio. El ministro mexicano de Sanidad, José Ángel Córdova confirmó que “había 2.498 casos graves de neumonía atípica asociada a las condiciones de la gripe” ...[que] “podrían estar relacionados con el virus A/H1N1”. De estos 2.498 casos de gripe, murieron 159, de gripe o de dolencias relacionadas, pero sólo de estas muertes tenían relación con al gripe porcina, según la declaración oficial del ministro de Sanidad. Estas cifras corresponden al modelo general de gripe observado en México en años anteriores. “En un año normal entre 6.500 y 7.500 mexicanos mueren de enfermedades como la neumonía” (Ibid).Los 159 casos de los que se ha informado “se han achacado al brote”, pero los informes de laboratorio sugieren que la gripe porcina sólo fue la causa de 7 de los 159 casos.

Por ejemplo, en el pueblo de Veracruz, La Gloria, hubo un brote de infecciones respiratorias agudas; de los 450 casos, se hicieron pruebas de gripe porcina y sólo uno resultó ser positivo (esto es, una ratio de 1/450).

Los reportajes de prensa son invariablemente sesgados. Citan 152 o 159 muertos por el virus H1N1 cuando, de hecho, sólo siete de estas muertes están asociadas a la variedad A/H1N1 de la gripe porcina según el ministerio de Sanidad. Las otras muertes se pueden asociar a casos de gripe ordinaria y/o a factores relacionados, pero parece que los reportajes raramente hacen la diferencia. Además, no se dan detalles de resultados de laboratorios referentes a estos siete casos.

En Estados Unidos sólo un laboratorio en todo el país tiene capacidad para confirmar la identidad del virus, a saber, el Centro para la Prevención y Control de la Enfermedad, situado en Atlanta [3]. ¿Cuántos laboratorios de Mexico tiene capacidad para identificar el virus? Según los reportajes, se están enviando las muestras al Instituto Nacional de Diagnóstico y Referencia Epidemiológico de México, que los envía a los laboratorios del gobierno en Estados Unidos y Canadá. Esto sugiere que no hay análisis de laboratorio que documenten el relativamente grande número de casos sospechosos. Según declaraciones del ministerio, los análisis de laboratorio de las 159 muertes se están realizando en laboratorios mexicanos con ayuda del CPCE de Atlanta que enviará los resultados.

Estados Unidos

En Estados Unidos se ha informado de 109 casos del virus (a 30 de abril de 2009), de los cuales sólo cinco fueron hospitalizados. EL Centro Estadounidenses para el Control de la Enfermedad confirmó que un bebé de 23 meses de Texas había muerto del virus de la gripe porcina tras estar hospitalizado y ser examinado clínicamente.

Casos humanos estadounidenses de infección de gripe porcina( a fecha de 30 de abril de 2009, 10:30 AM ET)

Estados Cifra de casos confirmados por el laboratorio Muertos
Arizona 1
California 14
Indiana 1
Kansas 2
Massachusetts 2
Michigan 1
Nevada 1
New York 50
Ohio 1
South Carolina 10
Texas 26 1
TOTAL 109 casos 1 muerto
Cifras de la OMS http://www.who.int/csr/don/en/

Desinformación de los medios de comunicación

Los reportajes de prensa señalan que “se ha informado de que cientos de niños en edad escolar de Nueva York han enfermado con “lo que se sospecha que es gripe porcina” . Sin embargo, no había pruebas confirmadas por laboratorios de la incidencia del brote de la gripe porcina H1N1. Lo más probable es que los niños padecieran gripe, lo cual es frecuente en el mes de abril. “Todos los casos eran leves, ningún niño fue hospitalizado, ninguno estaba gravemente enfermo”, afirmó el dr. Frieden. Altos cargos de Sanidad llegaron a su conclusión preliminar tras efectuar pruebas virales de muestras de la nariz o la garganta a ocho alumnos, lo que les permitió eliminar otras variantes de la gripe”.

Se hicieron pruebas a niños en edad escolar de Queen's, pero las pruebas no fueron concluyentes: entre esos “cientos de niños en edad escolar”, no había informes de laboratorio que llevaran a identificar positivamente el virus de la gripe. De hecho, los reportajes son contradictorios: según ellos, el CPCE de Atlanta “es el único laboratorio del país que puede confirmar positivamente un nuevo brote de gripe porcina, que ha sido identificado como H1N1” (NYT, 25 de abril de 2009)

La gripe es una enfermedad común. La identidad del virus sólo se puede identificar por medio de un examen de laboratorio.

Es revelador que el CPCE de Atlanta esté desempeñando un papel clave en la identificación del virus para varios países de latinoamericanos, incluyendo México, Guatemala, El Salvador y Costa Rica. El 30 de abril, el gobierno estadounidense estableció un laboratorio CPCE en México. En otras palabras, la agencia gubernamental estadounidense está monopolizando la dirección de las pruebas de laboratorio, los datos y los análisis.

[1] http://www.cdc.gov/

[2] http://www.bbc.co.uk/mundo/aprenda_ingles/2009/04/090427_aprenda_griporcina.shtml

[3] http://www.latimes.com/features/health/la-sci-swine-reality30-2009apr30,0,3606923.story

Enlace con el original: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=13433


Fuente:http://www.rebelion.org/noticia.php?id=84760