domingo, 7 de junio de 2009

Malthus y Darwin

Malthus y Darwin
Jorge Durand

Cuando Malthus publicó su famoso Ensayo sobre la población, en 1798, planteó el problema de la lucha por la sobrevivencia de la especie humana. Su tesis se basaba en la presunción de que la población crecía a escala geométrica, mientras la producción de alimentos sólo podía crecer a nivel aritmético. La diferencia entre ambos ritmos de crecimiento era tan grande que se imponía necesariamente una lucha por el control de los recursos y los medios de subsistencia.

Su planteamiento no sólo fue rebatido teóricamente, sino que en la práctica se pudo demostrar que la sociedad puede controlar el crecimiento de la población y que ha podido incrementar de manera notable la producción de alimentos. Ya no es un asunto de escasez de tierra, como decía Malthus, sino de tecnología y productividad. Obviamente, en este proceso la humanidad ha depredado el medio ambiente y explotado al máximo una serie de recursos que a la larga pondrán en riesgo la existencia de muchas especies, ecosistemas y eventualmente los humanos.

A pesar de las limitaciones del planteamiento de Malthus, su obra fue detonador clave en la historia del pensamiento moderno. Los biógrafos de Darwin dicen que éste leyó a Malthus para distraerse de sus temas preferidos, relacionados con las ciencias naturales. Sin embargo, fue la lectura de Ensayo sobre la población, la que lo llevó a culminar su planteamiento sobre el origen y evolución de las especies. A partir de la lucha por la existencia, término acuñado por Malthus, Darwin plantea el proceso natural de selección de las especies de acuerdo con su capacidad para adaptarse a un medio ambiente determinado. Las especies más fuertes y mejor adaptadas no sólo sobrevivían, sino que transmitían sus cualidades a la descendencia. Los primeros esbozos de Darwin sobre la evolución fueron plasmados en un primer borrador dado a conocer en el círculo cerrado de sus colegas y amigos en 1842.

Mientras Darwin refinaba sus planteamientos sobre la evolución durante más de una década y buscaba más pruebas que la corroboraran, A. R. Wallace, otro naturalista británico, también fue influido por la lectura de Malthus y llegó prácticamente a las mismas conclusiones; la lucha por la existencia que planteara Malthus se expresaba en la naturaleza en un proceso de selección de los más aptos.

Las conclusiones de Darwin y Wallace fueron muy similares, pero su manera de trabajar totalmente distinta. Darwin tenía como propósito desarrollar su teoría y buscar el mayor número de pruebas para publicar una obra definitiva. Wallace, por su parte, más intuitivo y arriesgado, escribió un ensayo al respecto y se lo envió a Darwin para pedirle su opinión.

Darwin confiesa que el ensayo de Wallace era el mejor resumen que se podía haber hecho de sus propios planteamientos, que todavía no habían sido publicados.

En un gesto caballeresco de ambas partes, que vale la pena recordar, ambos naturalistas presentaron sus planteamientos en la Linear Society de Londres, en 1858. Pero fue Darwin el que pudo escribir, al año siguiente, el libro definitivo: El origen de las especies.

Celebramos el bicentenario del nacimiento de Darwin y 150 años de la publicación de El origen de las especies. De igual manera han pasado 210 desde la primera edición del Ensayo de la población, de Malthus. Ambas posiciones siguen causando debate, pero los honores se los ha llevado Darwin. Los planteamientos de Malthus han sido refutados por la historia y la evidencia empírica. Pero su pregunta sobre el futuro de la especie humana y la relación entre el crecimiento de la población y la producción de alimentos sigue siendo pertinente.

Paradójicamente, la lucha por la existencia ya no se plantea como un dilema entre el crecimiento de la población y la producción de alimentos. De igual modo han perdido fuerza las posiciones de Marx al plantear la lucha por la existencia como una lucha de clases. Las experiencias históricas donde se pretendió eliminar, reducir o suprimir la lucha de clases, han sido exitosas en cuanto al control del crecimiento de la población, pero no en cuanto a la producción de alimentos.

La lucha por la existencia en el siglo XXI es un asunto de redistribución y justicia global, algo mucho más difícil de resolver que limitar el crecimiento de la población y aumentar la productividad.

Fuente:http://www.jornada.unam.mx/2009/06/07/index.php?section=opinion&article=015a1pol

sábado, 6 de junio de 2009

Alerta médica: los transgénicos amenazan la salud

Alerta médica: los transgénicos amenazan la salud
Silvia Ribeiro*

La Academia Americana de Medicina Ambiental (AAEM, por sus siglas en inglés), hizo pública en mayo 2009 su posición sobre los alimentos transgénicos. Por la salud y la seguridad de los consumidores llaman a establecer urgentemente una moratoria a los alimentos genéticamente modificados y la implementación inmediata de pruebas independientes y de largo plazo sobre su seguridad.

Llaman a los médicos a educar a sus pacientes, a la comunidad médica y al público para evitar los alimentos genéticamente modificados; a considerar el papel de los alimentos transgénicos en los procesos de enfermedad de sus pacientes y a documentar los cambios en la salud de los pacientes cuando dejan de consumir alimentos transgénicos. Instan a sus miembros, la comunidad médica y la comunidad científica independiente, a recopilar estudios potencialmente relacionados con el consumo de transgénicos y sus efectos sobre la salud, y a comenzar una investigación epidemiológica para examinar el papel de los alimentos transgénicos sobre la salud humana.

Una importante conclusión en la que basan su toma de posición es que, a partir de los múltiples ejemplos analizados, “hay más que una relación casual entre alimentos transgénicos y efectos adversos para la salud”. Explican que según los criterios de Hill (de Bradford Hill, ampliamente reconocidos académicamente para evaluar estudios epidemiológicos y de laboratorio sobre agentes que puedan suponer riesgos para la salud humana) “existe causalidad en la fuerza de asociación, la consistencia, la especificidad, el gradiente y plausibilidad biológica” entre el consumo de alimentos transgénicos y los efectos adversos a la salud.

Entre los efectos negativos, comprobados a partir de decenas de estudios en animales, mencionan riesgos serios, como infertilidad, desregulación inmune, envejecimiento acelerado, desregulación de genes asociados con síntesis de colesterol y regulación de insulina, cambios en el hígado, riñones, bazo y sistema gastrointestinal. Citan, entre otros, un estudio de 2008 con ratones alimentados con maíz transgénico Bt de Monsanto, que vincula al consumo de maíz transgénico con infertilidad y disminución de peso, además de mostrar la alteración de la expresión de 400 genes.

La Academia señala que ante la generalización del consumo de transgénicos, lo urgente es realizar estudios epidemiológicos. Esto es altamente relevante para el caso del maíz en México: aquí el maíz se consume cotidianamente en toda la población, por lo que los efectos de los trasngénicos en este tipo de alto consumo son diferentes y muchos más graves que lo que se puede observar en casos puntuales.

Una fuente citada por el documento de la Academia es el extenso libro Genetic roulette (Ruleta genética) de Jeffrey Smith, que documenta en forma minuciosa y con cientos de referencias científicas, 65 casos de efectos adversos de los transgénicos sobre la salud de personas y animales, incluyendo casos de vacas y ovejas que murieron en Alemania e India, luego de alimentarse rutinariamente con cosechas transgénicas. Este autor alerta que todos somos conejillos de indias para la industria biotecnológica –que ha podido liberar en campo e invadir los alimentos con transgénicos sin necesidad de probar su inocuidad para la salud humana en ninguna parte del mundo– pero que particularmente los niños y las mujeres embarazadas son las que corren mayores riesgos.

La asociación médica refiere también el reciente estudio de la Unión de Científicos Preocupados de Estados Unidos, que analizando 13 años de cultivos transgénicos muestran que éstos tienen menores rendimientos y que si hubo aumento de producción no se debió a transgénicos sino a manejos de tipo convencional. Introducen este análisis sobre productividad, para concluir que tampoco en este aspecto muestran ninguna ventaja, por lo que nada justifica el serio riesgo para la salud en las áreas de toxicología, alergia y función inmune, salud reproductiva y salud metabólica, fisiológica y genética que representan los transgénicos, por lo que lo único sensato es aplicar un estricto principio de precaución, estableciendo una moratoria total e inmediata.

A los riesgos que plantean los transgénicos en sí mismos, se agrega el aumento de uso de agrotóxicos y las enfermedades que éstos provocan (están diseñados para usar más agroquímicos, nuevamente no por casualidad sino por causalidad: los fabricantes de trangénicos, Monsanto, Dow, Dupont, Syngenta, Bayer, Basf, son también los mayores fabricantes de venenos agrícolas del planeta).

La trampa está en la inversión de lógica que las trasnacionales han logrado imponer : en lugar de etiquetar con una advertencia a los alimentos que contienen agrotóxicos y transgénicos, obligan a que se tenga que separar, etiquetar y cuesten más caros los alimentos orgánicos y sanos.

La solidez de las posiciones argumentadas por la Academia de Medicina Ambiental contrastan con la supina ignorancia del secretario de Agricultura Alberto Cárdenas y otras autoridades gubernamentales que declaran –sin ninguna prueba de ello– que los transgénicos no son un riesgo para la salud. Igual que con los cerdos industriales de Granjas Carroll y otros grandes criadores. ¿Cuánta gente tendrá que enfermar o morir para que dejen de proteger –y subsidiar– las ganancias de las trasnacionales que crean las enfermedades?

Existen muchas alternativas para producir y alimentarse sanamente, que no implican riesgos, mantienen las fuentes de sustento para las mayorías, cuidan la biodiversidad, afirman la soberanía alimentaria y los derechos de los campesinos. Los transgénicos solamente crean riqueza para unas pocas trasnacionales, amenazando la salud de todos.

*Investigadora del Grupo ETC.

Posición de la AAEM en castellano: www.biodiversidadla.org/Principal/Contenido/Noticias/Alimentos_geneticamente_modificados

fuente:http://www.jornada.unam.mx/2009/06/06/index.php?section=opinion&article=021a1eco

“El libre mercado es enemigo de la libertad”

“El libre mercado es enemigo de la libertad”

Revista 7 Días

Mi intención fue hacer algo así como una historia universal contada desde el punto de vista de los que no han salido en la foto", dice el escritor y periodista uruguayo, Eduardo Galeano sobre su nuevo libro "Espejos", que publica Editorial Siglo XXI. En esta entrevista, Galeano habla de su pasión por el fútbol, admite sus contradicciones respecto de Hugo Chávez, critica a Fidel pero rescata a Cuba y propone una solución para las pasteras.



"Mi intención fue hacer algo así como una historia universal contada desde el punto de vista de los que no han salido en la foto", dice a 7 Días el escritor y periodista uruguayo, Eduardo Galeano sobre su nuevo libro "Espejos", que Editorial Siglo XXI lanzará en Buenos Aires a mediados de este mes. De la mano de Galeano, los lectores descubren que cuando fueron desalojados del Paraíso, Adán y Eva se mudaron al Africa; que la escritura y el álgebra se inventaron en Irak y no en Texas; que las tres novedades que hicieron posible el Renacimiento europeo, la brújula, la pólvora y la imprenta, habían sido inventadas por los chinos, que también inventaron casi todo lo que Europa reinventó. En sus historias minimas Galeano cuenta que John Locke, el filósofo de la libertad, era accionista de la Royal Africa Company, que compraba y vendía esclavos. Que la Coca Cola inventó la Fanta, en plena guerra, para el mercado alemán, que la IBM hizo posible la identificación y clasificación de los judíos, y ésa fue la primera hazaña en gran escala del sistema de tarjetas perforadas. Las historias narradas por Galeano son pequeñas, minimalistas, y se sitúan al margen de grandes gestas. La Historia se hace poesía, denucia, humor, fábula y leyenda. En esta entrevista exclusiva, Galeano defiende su pasión por el fútbol, , admite sus contradicciones respecto de Hugo Chávez , critica a Fidel pero rescata a Cuba, advierte contra el monocultivo y propone una solución para el conflicto entre Argentina y Uruguay por la instalación de las pasteras de celulosa

--¿Por qué escribió "Espejos"?

--"Espejos" es la culminación de un trabajo que inicié con "Las venas abiertas..." y que continué con "Memorias del Fuego". En Memorias encontré mi lenguaje, mi estilo para contar el pasado de tal manera que se convirtiera en presente. Para que el lector sintiera que eso que había ocurrido, seguía ocurriendo mientras yo lo contaba---¿Qué es para usted el pasado?

--Es un señor que se hace el dormido o -a veces-, simula estar muerto, pero que en realidad está vivo en todos nosotros aunque no lo sepamos. En Memorias del fuego las historias chiquitas fueron formando la Historia grande. Allí me di cuenta de que estaba encontrando amigos y enemigos en otras épocas, en otros tiempos.

--¿Pero porqué lo tituló Espejos?

--Porque en los espejos uno se reconoce en otros aunque esos otros ya no estén. De algún modo te reconoces: en lo que amas o en lo que odias. El libro está escrito para contar cosas, contar historias que le ocurrieron "a los que no salieron en la foto". O sea, a los que fueron excluidos por la historia oficial: las mujeres, los negros, los indios, los chinos, los indúes, los árabes. Es gente que tiene una enorme historia pero que no se sabe que ha ocurrido.

--Cuando dice que es una Historia casi universal, no es también la historia de los vencidos, de los derrotados...

--Sí. Creo que sí. Porque creo que los mensajes más interesantes que podemos recibir son los mensajes no escuchados, porque los que emitieron esos mensajes fueron los derrotados de la Historia oficial. Yo fui rescatando cosas que me fueron asombrando en la medida que las iba descubriendo. Se trata de recoger el testimonio de los no escuchados, justamente porque sus vencedores se ocuparon de callarlo. De todos modos, la prueba de que la Historia está viva es que los vencidos de hoy pueden ser los vencedores de mañana o a la inversa.

--Usted trabaja mucho con la mirada, con el punto de vista para cuestionar aquellas cosas que uno da por obvias.


--Yo lo que hago es mirarlas de otro lado. Siempre digo que desde el punto de vista de una lombriz un plato de spagettis es una orgía. Se trata de mirar desde el otro ángulo. ¿Porqué fueron "normales" cosas que fueron tan anormales?. ¿Cómo pudieron ser aceptadas tantas exclusiones, tanta discriminación, tantas mutilaciones?

--Deme un ejemplo

--La Iglesia católica impidió durante siete siglos y medio que las mujeres cantaran en los templos. ¿Porqué eso resultó "normal?. La idea que las voces de las hijas de Eva ensuciaba la pureza del templo porque era la voz que había tentado a Adán.

--Lo mismo pasa con el celibato sacerdotal. Los curas se casaban hasta que la Iglesia -que era dueña de la tercera parte de todas las tierras de Europa- que no sed podía timbear el patrimonio si se dejaba en manos de las mujeres y los hijos de los curas. Para preservar su patrimonio inmobiliario, la Iglesia se convirtió en la única empresa de solteros del mundo.

--¿Cómo prefiere definirse: como periodista, como historiador, como cronista?

--Como nada. Yo no sé bien lo que soy. Lo que escribo es un género de géneros, es una cosa muy difícil de clasificar. Lo que sé es que la mirada humana es subjetiva: la objetividad es una aventura imposible y que en general se usa como máscara para ocultar las deformaciones más colosales de la realidad.

--¿Cuál es la respuesta que ha encontrado para todas las injusticias que recopila en el libro?

--El libro no da respuestas, sólo formula preguntas y después cada cual lo interpretará a su manera. Esa es la diferencia entre este tipo de narrativa y un libro como "Las venas abiertas...." que era un ensayo clásico. Aquí hay un juego más libre con el lector. Yo intento conversar con él y entregarle estas cosas para que cada uno haga con ellas lo que le parezca.

--La denuncia es una constante en sus libros y artículos, pero el tono de la denuncia ha cambiado ¿Por qué?

--He ido descubriendo que todo lo que uno intente hacer para desenmascararla realidad va a ser más eficaz, va a funcionar mejor si uno se limita a mostrarla tal cual es. La denuncia explícita me parece menos eficaz a largo plazo que la denuncia implícita. Es como la diferencia entre la pornografía y el erotismo.

--¿Cuándo le indignan cuestiones del presente, no le dan ganas de subir el tono?


--Yo creo que la prosa vibra mejor, tiene más electricidad cuando uno cabalga mejor con riendas cortas. Si uno da rienda suelta, se deja ir, es mucho menos eficaz. Yo no quiero dictar cátedra, pero eso es lo que me pasa a mí. Me parece que mejor que formar es informar. Mejor que desarrollar las ideas en abstracto es encarnarlas. Que las ideas transpiren, que respiren, que tiemblen, que lloren y que rían. Después hay que ver que pasa con las palabras que el lector recibe y ahí no hay estadística válida. La prueba de que un libro de veras funciona no está en el libro sino en el lector o la lectora.

--¿Cómo trabaja?


--Siempre ando con una libretita (saca del bolsillo una libreta del tamaño de una caja de fósforos). Acá tomo nota de cosas que veo , que leo, que no sé si se van a convertir en algo: (hojea la libreta y lee:)

"Todo se hace desde abajo, salvo los pozos se hacen desde arriba"

Ocho años, hijo de un cartonero en Buenos Aires:

--¿Qué es lo que más te gustaría?

--Conocer a Dios pero sin morirme

--¿Cómo elige a sus enemigos?


--No hay malos y buenos. Todo lo que nos mutila la diversidad posible, no ayuda a vivir. Las concepciones fanáticas, dogmáticas de la religión, la política o la cultura o de lo que sea, son mutiladoras de la diversidad. Lo mejor que el mundo tiene es la cantidad de mundos que el mundo contiene. Lo que yo siento como enemigo es aquello que me niega la diversidad del mundo.

--Por ejemplo, los fundamentalismos de cualquier signo...


--No sólo los fundamentalismos. También las mutilaciones heredadas. ¿Cómo puede ser que la estatua más alta de la Argentina sea la del general Roca, el exterminador de los indios? Eso es anormal.

--Sin embargo, usted lo pone a Diego Armando Maradona en el lugar de un Dios.

--Si, pero de un Dios sucio. En el texto sobre Maradona digo que fue un rebelde: el único ídolo del fútbol que cuestionó el negocio del fútbol, que fue solidario con otros jugadores que no eran ni famosos ni importantes como él y eso es algo muy positivo. Pero las claves de su ascenso a su condición divina no están sólo en sus virtudes sibo también en sus defectos. Ha sido más admirado por el gol robado a los ingleses que por el gol que realizó en la jugada más prodigiosa que se ha visto en la Copa del Mundo. Por eso la gente lo quiere tanto: porque es un Dios sucio, pecador, que se nos parece: es borrachín, mujeriego, mentiroso, borrachín. El drama de Maradona es que los dioses no se jubilan. El no va a volver a la anónima multitud de la que proviene. El necesita ser el muerto de cada velorio.

--¿Cómo concilia su pasión por el fútbol con el fútbol-negocio, el fútbol de las barrasbravas?

--Nada ha sido más mercantilizado que el sexo. Mucho más que el fútbol y sin embargo ahí está. Con el fútbol pasa lo mismo. El fútbol bien jugado es una hermosa fiesta de los ojos que lo miran y de las piernas que lo juegan, a pesar de del cochino negocio que rige el fútbol en el mundo de hoy. Lo mismo pasa con muchas otras pasiones humanas que merecen ser vividas.

--¿Qué piensa de la nueva generación de líderes latinoamericanos?


--Hay una voluntad de cambio que me parece muy saludable, pero las generalizaciones son injustas y no muy respetuosas de la realidad. Me parece que existe una voluntad popular de cambio: la gente quiere otra cosa. Se hizo una experiencia muy desgraciada con esta idealización del mercado como una solución mágica para los problemas hasta que país por país se ha ido demostrando que el libre mercado es enemigo de la libertad humana.

--¿Cómo explica la aparición de líderes como Hugo Chávez?


--Es un hombre muy contradictorio. Con algunas cosas me identifico, con otras no. A veces mete la pata, a veces me parece que dice la verdad. Yo lo que resaltaría como su mérito principal es su generosidad. Es un hombre solidario y es muy raro que un país petrolero sea solidario. Los países petroleros siempre son egoístas y jodidos, empezando por Arabia Saudita- El hecho que Venezuela a partir de Chávez se haya convertido en un país tan generoso y solidario me parece muy importante y debe ser tenido en cuenta a la hora de medir la longitud de sus discursos o algunas ideas disparatadas que se le pueden ocurrir.

--¿Y que aspectos le disgustan?


-Cuando me cuenta que Irán es una maravilla. O cuando hace la apología de las Farc a mi no me convence para nada.

--En "Espejos" enumera las críticas que se le han formulado a Fidel Castro...


--Si. Sus enemigos dicen que fue rey sin corona y que confundía la unidad con la unanimidad.

Y en eso sus enemigos tienen razón. También dicen que si Napoleón hubiera tenido un diario como el diario Granma, ningún francés se habría enterado del desastre de Waterloo. Y en eso sus enemigos tienen razón. Pero sus enemigos no dicen que Cuba es un raro país que no compite en la Copa Mundial del Felpudo. Cuba es lo que pudo ser y no lo que quiso ser.

--Usted siempre alerto contra el monocultivo pero ahora Uruguay afronta el riesgo de monocultivo de celulosa y Argentina el de la soja.


--El monocultivo otorga la ilusión de glorias fugaces que después te convierten a la ruina perpetua. La historia latinoamericana es una historia de esas ruinas. Todo monocultivo es devastador. El de soja para la Argentina y el de celulosa para el Uruguay.

--¿Qué haría con las pasteras que procesan celulosa?

--Yo ya sugerí, pero no me hicieron caso. Propuse que las pongan todas en Punta del Este porque van a mejorar mucho la calidad de vida del balneario.
fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=86575

viernes, 5 de junio de 2009

Violadas en Iraq, un crimen ocultado

Violadas en Iraq, un crimen ocultado

Frontline World

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández


os tres policías le metieron un saco de arpillera a Jalida por la cabeza y se la llevaron al Ministerio del Interior iraquí en Bagdad. Allí la interrogaron y la golpearon, saltándole los dientes delanteros. Después, le arrancaron las ropas y se turnaron para violarla.

“Una vez acabaron, un cuarto hombre entró en la habitación”, me contó Jalida, apagando un cigarrillo para encender otro. “Era un oficial. Pude ver su rango en las hombreras. Me miró y dijo: ‘Oh, qué mala suerte que estés sangrando, se suponía que ahora me tocaba a mí’”. El oficial ordenó a sus hombres que se deshicieran de Jalida. La envolvieron en una manta, la metieron en un coche y la tiraron, sangrando, sobre una acera de Bagdad.

Poco después de sufrir la violación, Jalida huyó a Jordania y de allí a los Estados Unidos. Su madre y su hermana continúan viviendo en Iraq.

“Nadie sabe exactamente cuántas mujeres iraquíes han sido violadas desde que en 2003 se produjo la invasión estadounidense, pero los activistas iraquíes y extranjeros sitúan la cifra en varios miles”.

Los grupos que trabajan por los derechos humanos empezaron a darse cuenta del aumento en las violaciones en Iraq inmediatamente después de la caída del régimen de Saddam Hussein, consiguiendo múltiples pruebas de demostraban que las diversas facciones estaban atacando a las mujeres. En 2008, Amnistía Internacional informó que “miembros de grupos armados islamistas, milicias, fuerzas gubernamentales iraquíes, soldados extranjeros de la Fuerza Multinacional dirigida por EEUU, junto con quines integraban los efectivos de los contratistas extranjeros de la seguridad militar privada estaban perpetrando crímenes específicamente dirigidos contra las mujeres y las niñas, incluida la violación”.

El informe decía además que las autoridades iraquíes casi nunca perseguían esos crímenes, que ni siquiera los registraban.

Bajo el gobierno del Partido Baaz de Saddam, las fuerzas de seguridad utilizaban la tortura y violación contra los prisioneros políticos. Y el hijo mayor del dictador, Uday, daba órdenes para que le llevaran a su palacio a cualquier mujer a la que hubiera echado el ojo. Pero en absoluto la violación era un crimen extendido.

“Había ley”, dijo Yanar Mohammed, una abogada y feminista iraquí que trabaja por los derechos de la mujer. “Nadie iba por ahí violando”.

Según Mohammed, que dirige la Organización para la Libertad de las Mujeres en Iraq, una ONG que trabaja directamente con las víctimas de violación: “A finales de 2003, todo el mundo conocía historias de cinco o diez mujeres que habían sido secuestradas; algunas fueron violadas y arrojadas a las cunetas, otras desaparecieron”.

Los doctores iraquíes me dijeron que empezaron a ver también un aumento de los casos de violación un mes después de que empezara la guerra. El caos y la violencia sectaria se tragaron Iraq a toda velocidad tras la caída de Saddam, dejando a las mujeres en una situación de especial vulnerabilidad. Sólo en 2005, la organización de Mohammed estima que se produjeron 2.000 violaciones de niñas.

En marzo de 2009, Oxfam informó que el conflicto había dejado viudas a 740.000 mujeres iraquíes, la mayoría de ellas perdieron a sus maridos a partir de la invasión de 2003. Esto significa que cientos de miles de mujeres iraquíes carecen de la protección tradicional de los miembros masculinos de la familia, incluyendo maridos, hermanos y padres, habiendo quedado totalmente indefensas frente a la violación.

En muchas zonas del país donde la justicia tribal ha llenado el vacío dejado por la guerra, las víctimas de violación se enfrentan a un doble riesgo. A menudo son rechazadas y a menudo asesinadas por familiares para eliminar la supuesta vergüenza que el abuso conlleva para el honor de la familia.

Hanan Edgar, directora de la Red de Mujeres Iraquíes en Bagdad, me dijo que esa práctica, conocida con el hombre de “asesinatos por honor” cuenta con el apoyo tácito del gobierno iraquí. Aunque el asesinato premeditado en Iraq conlleva una sentencia de cárcel de al menos quince años, la sentencia típica por un asesinato por honor supone unos seis meses de cárcel, manifestó.

Para poder averiguar más datos sobre el drama de las violaciones en Iraq, viajé a Bagdad en marzo con la fotoperiodista Mimi Chakarova [véase al final enlace con vídeo realizado]. Había entrevistado ya a varias víctimas iraquíes de violaciones que estaban viviendo como refugiadas en la vecina Jordania. Allí supe del trabajo que Mohammed realizaba a través de su organización en Iraq. Allí fue donde me encontré con Jalida y pude escuchar su historia.

Mohammed se convirtió en nuestra guía para poder entrar en el mundo oculto de los abusos sexuales contra las mujeres en Iraq. Su organización es el único grupo no gubernamental que actúa en la región semi-autónoma kurda ofreciendo refugio a las víctimas de violación.

Nos llevó varias semanas de cuidadosas negociaciones poder ganarnos la confianza de las mujeres que dirigen la red clandestina de refugios y de las víctimas que allí se refugian. Mohammed y otras voluntarias viven con el constante temor de posibles represalias por parte de las milicias sectarias.

Nos alojamos en un hotel fuertemente fortificado en el centro de Bagdad, fuera de la seguridad relativa de la Zona Verde. Cuando salíamos del hotel, vestíamos negras abayas combinándolas con pañoletas en la cabeza. Entrevistar a la gente en la calle estaba fuera de toda posibilidad: atraería demasiada atención. Y cuando nuestra intérprete iraquí preguntaba a las mujeres sobre sus experiencias, a menudo se negaba a traducir sus historias porque se sentía abochornada.

Con frecuencia, las mujeres iraquíes se sienten demasiado avergonzadas o aterradas como para informar de la violación a la policía; y cuando informan del abuso, los oficiales normalmente desestiman sus afirmaciones. Confirmando el informe de Amnistía Internacional, un portavoz del gobierno me dijo que el gobierno iraquí no registra los casos de violación. Cuando le pregunté por qué no, no acertó a dar una respuesta.

Salma Jabou, asesora del Presidente Talabani para los asuntos de la mujer, me dijo que Iraq no tiene leyes que protejan a las víctimas de violación. Las fuerzas estadounidenses, que supuestamente se preparan para una retirada gradual, tampoco tienen autoridad para interferir y, como se indicaba al principio, son también autores de este tipo de delitos. El Ministerio para Asuntos de la Mujer, constituido en 2003, ha hecho tan poco para proteger los derechos de la mujer que Nasal Al-Samaraie, la ministra designada, presentó su dimisión en marzo, diciendo que su misión “era muy difícil, cuando no imposible, de llevarse a cabo”.

Tal labor ha quedado casi exclusivamente en manos de las agencias no gubernamentales de la ayuda internacional. La red de refugios de Mohammed está parcialmente financiada por la organización internacional por los derechos de la mujer MADRE, que tiene su sede en Nueva York. La portavoz de MADRE, Yifat Susskind, me dijo que la red de Muhammed ha dado refugio y asesorado a miles de mujeres iraquíes desde que se abrió el primer refugio en 2004. A pesar de que necesita mucho más apoyo, Mohammed dice que el gobierno iraquí le ha negado a su grupo el permiso para que los refugios puedan funcionar oficialmente y, asimismo, le ha negado cualquier tipo de ayuda, viéndose obligada a albergar a las mujeres en destartalados apartamentos infectado de ratas, para esconderlas no sólo de potenciales asaltantes sino también de las autoridades iraquíes.

Según un reciente informe de Amnistía Internacional, varios pistoleros atacaron un refugio de mujeres en la región norteña controlada por los kurdos. Al parecer, los hombres eran parientes de una de las mujeres que había buscado refugio. Los refugios de Mohammed representan, por todo el país, tan sólo un puñado de casas seguras para las víctimas de violación.

Incluso nuestra propia visita a una casa-refugio para mujeres en Bagdad provoca riesgos para las refugiadas: como extranjeras, podríamos atraer la atención sobre el refugio. Para ayudar a proteger su paradero, no se nos permitió llevar a nuestra traductora, una estudiante de post-graduado en la Universidad de Bagdad. Para poder llegar hasta el refugio, tuvimos primero que reunirnos con una voluntaria en la sede de la organización. Allí, nos pusimos abayas y velos. Para más seguridad, esperamos hasta que anocheció. Entonces, otra voluntaria nos llevó a través del polvoriento laberinto de las calles de Bagdad ahítas de impactos de bala.

Cuando llegamos, caminamos arrastrando los pies a través de la puerta de contrachapado del refugio de la misma forma en que se mueven la mayoría de las mujeres iraquíes que se han convertido en blanco: con los ojos bajos, la cabeza inclinada y en silencio: como sombras.

Enlace con el texto original y con el vídeo grabado por Mimi Chakarova titulado “Iraq: Viviendo a escondidas”:

http://www.pbs.org/frontlineworld/stories/pakistan802/video/video_index_baghdad.html#react

fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=86520


jueves, 4 de junio de 2009

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández

Más allá de la disidencia

Al Ahram Weekly

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández


Noam Chomsky: El ataque israelo-estadounidense contra Gaza fue un brutal y salvaje crimen de guerra. El término que he empleado, “israelo-estadounidense”, es exacto. Israel contó con las armas estadounidenses, violó el derecho estadounidense tanto como el internacional, y EEUU le proporcionó un apoyo diplomático e ideológico vital. El apoyo diplomático incluyó el bloqueo de los esfuerzos de Naciones Unidas para poner fin a la agresión. El apoyo ideológico implicó una cantidad abrumadora de votos en el Congreso en apoyo de esa agresión, produciéndose un acuerdo casi universal ante la idea de que estaba justificada aunque pudiera ser desproporcionada.

De hecho, el ataque carecía absolutamente de justificación alguna. La forma de plantear la cuestión –por parte del Presidente Obama, con prácticamente todos los demás siguiendo sus huellas- fue que Israel tenía derecho a defenderse frente a los ataques de Hamas. Pero no se trataba en absoluto de eso.

La cuestión es si Israel tenía derecho a defenderse por la fuerza contra los cohetes. Hay un acuerdo universal de que sólo puede utilizarse la fuerza si se han agotado antes todos los medios pacíficos. Nadie cree que los nazis tenían derecho a utilizar la fuerza para defenderse contra el terrorismo de los partisanos.

En el caso que nos ocupa, no hubo intento alguno de utilizar medios pacíficos. Una opción limitada hubiera sido que Israel aceptara un alto el fuego, pero eso es algo que jamás ha hecho. Por coger sólo el caso más reciente, en junio de 2008 se declaró un alto el fuego. Israel no se adhirió a él: porque todo el tiempo estuvo manteniendo un durísimo bloqueo, que es en sí mismo un acto de guerra, impidiendo incluso que la agencia de Naciones Unidas encargada de la misión humanitaria, la UNRWA, pudiera siquiera volver a llenar sus almacenes: “Así pues, cuando el alto el fuego acabó, no teníamos ningún alimento para las 750.000 personas que dependían de nosotros”, declaró el Director de la UNRWA, John Ging. Sin embargo, Hamas observó escrupulosamente el alto el fuego. El portavoz del gobierno israelí, Mark Regev, concedió que Hamas no había disparado un solo cohete hasta después de que Israel invadiera la Franja de Gaza el 4 de noviembre, bajo la tapadera de las elecciones estadounidenses, y matara a seis palestinos. Israel estuvo rechazando otras propuestas de alto el fuego por parte de Hamas prácticamente hasta el día del ataque.

A un nivel más amplio, Israel podría haber cesado con sus criminales actividades en la otra parte de Palestina, en Cisjordania. Hasta que lo haga, no puede poner objeción alguna a la resistencia. Dentro de Cisjordania, la resistencia es imposible. En realidad, las fuerzas militares palestinas que EEUU dirige pudieron suprimir hasta las expresiones de apoyo a los palestinos que estaban siendo masacrados en Gaza y, por ese logro, fueron muy alabados por los principales liberales demócratas cercanos a la administración Obama, como el Senador John Ferry, presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado.

Prácticamente todo lo que Israel hace en los territorios oc upados es criminal y el gobierno israelí lo sabe. Inmediatamente después de la guerra de 1967, se informó a las más altas autoridades de Israel que debían aplicar las Convenciones de Ginebra a los territorios ocupados, por lo que cualquier transferencia de población es ilegal allí. El Ministro de Defensa Moshe Dayan concedió que los asentamientos violaban el derecho internacional pero añadió que “no hay nada nuevo en eso, por tanto continuaremos con ellos”. El Consejo de Seguridad ha condenado repetidas veces esas acciones, incluidas las que se están perpetrando ahora en Jerusalén. En 2004, la Corte Penal Mundial reafirmó la aplicación de las Convenciones de Ginebra. El Departamento de Justicia de EEUU manifestó su acuerdo en una declaración separada. La criminalidad se extiende a la mayor parte de lo que Israel hace en los territorios ocupados, siempre con la firma del apoyo ideológico, económico, diplomático y militar estadounidense.

Resumiendo , Israel tuvo amplias oportunidades para emplear medios pacíficos, de forma que no había justificación alguna al ataque israelo-estadounidense.

Y en cuanto a lo que debería hacerse, está muy claro. Durante 35 años ha habido un amplio consenso internacional respecto a un acuerdo político: un acuerdo para establecer dos estados en las fronteras internacionalmente reconocidas, quizá con “mutuas modificaciones de índole menor”, en palabras de la política oficial estadounidense previa a 1971, antes de que EEUU rompiera en esta cuestión con la opinión mundial. Desde esa época, EEUU ha venido bloqueando el consenso y aún sigue haciéndolo, incluido Barack Obama. Sólo hubo una excepción en esa postura negativa. Después de que se rompieran las negociaciones de Camp David en el año 2000, el Presidente Clinton reconoció que ningún palestino podría aceptar los términos israelo-estadounidenses, y propuso sus propios “parámetros”: un tanto imprecisos pero más posibilistas. Entonces afirmó que ambas partes habían aceptado los parámetros y que ambas habían expresado reservas. Las dos partes se reunieron en Taba, Egipto, en enero de 2001, y estuvieron muy cerca de llegar a un acuerdo. En su conferencia de prensa final, dijeron que con un poco más de tiempo podrían haber resuelto todas las cuestiones. El entonces Primer Ministro israelí Ehub Barak suspendió prematuramente las negociaciones, que nunca volvieron a convocarse. Mucho han cambiado las cosas desde 2001 pero lo esencial sigue invariable: si algún presidente estadounidense estuviera dispuesto a aceptar un acuerdo diplomático, éste podría conseguirse. El consenso internacional no es en modo alguno perfecto, pero supondría una gran mejora ante la actual situación y podría conformar una etapa hacia algo mejor, tanto para judíos como para palestinos.

Nermeen Al-Mufti: En una reciente entrevista publicada en Znet , Vd. hizo un comentario extraordinario sobre la actual crisis financiera y el capitalismo, exponiendo que el “capitalismo no puede acabarse porque nunca comenzó”. ¿Por qué el neo-liberalismo ha acabado, especialmente en EEUU y en algunos países de la UE, con la intervención estatal en la economía? ¿Y a qué riesgos se enfrentan actualmente países en desarrollo como Turquía?

Noam Chomsky : En primer lugar, hay que desmantelar esas ilusiones acerca de la intervención estatal en la economía. En EEUU, al igual que en otras economías avanzadas, la economía se apoyó muy firmemente en el dinámico sector estatal para la innovación, desarrollo, compras del sector público, rescates financieros y muchos otros métodos. Coja lo que ahora estamos utilizando tanto: los ordenadores e Internet. Durante décadas, han ido desarrollándose en gran medida en el sector estatal antes de convertirse en una fuente de beneficio privado en el mercado. Esa no es una excepción, es la norma.

La novedad en la actual crisis es la escala de la intervención estatal, especialmente a la hora de subvencionar las instituciones financieras, aunque tal intervención también ha sido habitual en el pasado. Un principio básico de lo que se llama capitalismo es que el pueblo paga los costes y asume los riesgos mientras se privatiza el beneficio.

Es verdad que se han venido abajo los cimientos intelectuales superficiales de la era neo-liberal, en especial, la hipótesis del mítico mercado eficiente, la creencia en que algunos mercados milagrosos resolverán los problemas que puedan surgir. Desde luego, los ricos nunca se han aplicado ese principio a ellos mismos. Se ungió a Ronald Reagan como el gran sacerdote del libre mercado. En el mundo real, y hasta ahora, fue el presidente más proteccionista de la historia de la post-guerra estadounidense, invitando al Pentágono a instruir a la administración estadounidense en técnicas avanzadas de producción al estilo japonés, mientras que por otras vías actuaba para asegurar la riqueza y poder del sector privado. Obama está haciendo lo mismo. Simon Johnson, ex economista jefe del FMI tiene mucha razón cuando critica a la administración Obama por seguir los dictados de Wall Street , actuando para asegurar que las instituciones que crearon la crisis permanezcan intactas. Entre los principales asesores de Obama se incluyen aquellos que comparten la responsabilidad más grave por la crisis, como la prensa de los negocios y otros han observado. Las voces más independientes, entre las que se encuentra el laureado Nóbel en economía, han sido excluidas.

Aunque la crisis estalló en EEUU se convirtió rápidamente en global. EEUU no va a salir indemne, pero puede que lo haga relativamente fortalecido con respecto a sus principales competidores, la Unión Europea y Japón. China y la India son otra cuestión.

Nermeen Al-Mufti: ¿Qué piensa de la elección de Obama? ¿Cambiará radicalmente las políticas estadounidenses?

Noam Chomsky: Las únicas expectativas que yo tenía, basadas en los antecedentes y en la campaña de Obama, eran que sería un demócrata centrista típico que abandonaría las políticas más extremas de Bush e intentaría remediar los serios daños que Bush causó a la posición estadounidense en el mundo, en parte mediante un cambio en la retórica, en parte por algunos pequeños gestos. Ese es un buen resumen de lo que ha ocurrido hasta ahora.

Nermeen Al-Mufti: Hace unas cuantas semanas, se unió a esos intelectuales que criticaron el informe de Human Rights Watch sobre Venezuela, diciendo que “ni siquiera reúne los más mínimos niveles de conocimientos, imparcialidad, exactitud o credibilidad”. ¿Cómo ve el futuro de los derechos humanos?

Noam Chomsky: Los autores del informe eran importantes expertos latinoamericanos. Me sentí de acuerdo con sus ideas centrales y por eso lo firmé. Desde entonces se ha producido un fuerte debate online entre HRW y los autores. Creo que las críticas fundamentales son apropiadas. Las organizaciones de derechos humanos han jugado por lo general un papel muy beneficioso: pongamos, por ejemplo, el caso de Turquía, donde el representante de HRW , Jonathan Sugden, desarrolló un trabajo extremamente importante y honorable que pude apreciar sobre el terreno (después fue expulsado). Pero hay ocasiones en que se dejan influir mucho por las presiones que vienen de los patrocinadores y de las grandes potencias, especialmente de EEUU.

No veo qué cuestión puede uno plantear como concepto en relación a los derechos humanos: luchar por la realización de los derechos humanos debería estar entre nuestros objetivos más importantes.

Nermeen Al-Mufti: Vd. es un filósofo importante, bien conocido, por un lado, como padre de la lingüística moderna y, por otro, como personalidad pública y política célebre por sus puntos de vista sobre la política mundial. ¿Qué piensa acerca de las responsabilidades de los intelectuales? ¿Basta con ser disidente?

Noam Chomsky: El término intelectual se usa generalmente para referirse a una gente con privilegios y con acceso a recursos que le posibilitan hacer comentarios sobre asuntos humanos. No se correlaciona necesariamente con la perspicacia o el entendimiento. En general, el privilegio confiere responsabilidad; en particular, responsabilidad para buscar la verdad y para encontrar estándares éticos. La historia revela que, en su conjunto, los intelectuales han sido siervos del poder, violando radicalmente esas responsabilidades. Siempre hay mentes independientes que se enfrentan a los crímenes de los poderosos y tratan de ayudar a las víctimas. Normalmente acaban siempre castigados, de una manera u otra, dependiendo de la naturaleza de la sociedad. La pauta se remonta a los archivos históricos más tempranos y persiste con raras excepciones, como se puede fácilmente demostrar. La Turquía contemporánea es una de las excepciones más llamativas. En Turquía, importantes escritores, artistas, periodistas, académicos, editores y otros han adoptado una inusualmente fuerte y valiente postura contra los crímenes de estado y en apoyo de las víctimas y muchos de ellos han sufrido en gran medida por su honestidad. Y han llegado muy lejos con su disidencia: se han implicado en valientes y honorables desobediencias civiles. Para mí fue un gran privilegio poder tomar parte brevemente en algunas de sus actividades. Pero este caso es raro. No voy a revisar mis actividades personales en EEUU y en algún sitio más en los últimos 40 años, pero ellos han llegado muy lejos en su disidencia. Mucho más importante es el hecho de que eso mismo ocurre, y con mucha mayor frecuencia, con gentes que permanecen en el anonimato pero que se merecen todo el reconocimiento por los progresos conseguidos en aras de la paz y la justicia con el transcurrir de los años.

Nermeen Al-Mufti: Vd. ha defendido que la aceptación del statu quo es un producto de los medios. ¿Cómo concilia sus críticas a los medios con su presencia en ellos?

Noam Chomsky: El papel de los medios en la creación de consentimiento está muy bien documentado. A propósito, la frase no es mía. Está tomada de los ensayos sobre democracia de Walter Lippmann, el principal intelectual público estadounidense del siglo XX, un progresista de la época de Wilson-Roosevelt. Lippmann describía la “fabricación del consentimiento” como una innovación en el “arte de la democracia”. Recomendaba esos métodos. Deberían utilizarse, escribió, para controlar a los “entrometidos e ignorantes de fuera” –la población en general- cuya “función” en una democracia es ser “espectadores”, no “participantes” en la toma de decisiones y en su puesta en práctica. Ese es un tema habitual entre los intelectuales de elite de sistemas socio-políticos muy cambiantes.

Como otros disidentes, no tengo prácticamente acceso a los medios dominantes ni en EEUU ni en Occidente, hablando en general.

Enlace con texto original:

http://weekly.ahram.org.eg/2009/949/re8.htm

miércoles, 3 de junio de 2009

Los culpables de la gripe porcina

Los culpables de la gripe porcina

Le Monde Diplomatique


No se trata de una maldición del cielo ni de un azaroso dictado del destino. La epidemia de gripe A(H1N1) surgida en México tiene responsables concretos: el primer nombre propio es el de la empresa estadounidense Smithfield Foods Inc., la productora de carne porcina más importante del mundo. Varias investigaciones apuntan a los gigantescos criaderos de cerdos que esta transnacional posee en el pueblito mexicano de La Gloria –cuyas condiciones higiénicas y de hacinamiento son espantosas– como el origen del flagelo.

En la ribera texana del ancho Valle del Río Grande, a dos pasos de la frontera con México, se halla Harlingen. En esa pequeña y coqueta ciudad estadounidense, el pasado 5 de mayo falleció Judy Trunnell, una joven maestra de escuela de 33 años que acababa de dar a luz, por cesárea, a una niña radiante y saludable. “Era una persona maravillosa, cálida. Se consagraba a la educación de niños discapacitados”, declararon sus familiares y amigos, que acudieron a su vivienda, situada en una luminosa calle de esa localidad, para expresar su pésame en el funeral (1).
El destino quiso que Judy fuese la primera estadounidense fallecida a causa del virus de la nueva gripe que la Organización Mundial de la Salud (OMS) llama ahora A(H1N1). Un nombre aséptico para evitar el uso de “gripe mexicana”, que contraría a las autoridades aztecas, o de “gripe porcina”, que enfada a los grandes industriales de carne de cerdo.

Sin dejarse distraer por esa astucia terminológica, el marido de Judy, Steven Trunnell, presentó ante un juez, el pasado 11 de mayo, una demanda contra la empresa productora de carne porcina más importante del mundo: Smithfield Foods Inc. Esta multinacional detenta –vía su filial mexicana Granjas Carroll– unos gigantescos criaderos de cerdos cerca de un pueblito de tres mil habitantes, La Gloria, perteneciente al municipio Perote, en el Estado mexicano de Veracruz.

El abogado de Steven Trunnell, Marc Rosenthal, reveló que esa compañía posee más de un millón de cerdos hacinados en las 200 porquerizas situadas en los alrededores de La Gloria. Añadió que los habitantes locales se quejan de la hediondez y de las pésimas condiciones higiénicas de las cochiqueras. La demanda tratará de reclamar daños y perjuicios por “la muerte injusta de Judy, provocada por Smithfield Foods”, y reclamará “unos mil millones de dólares”. Marc Rosenthal (2) se propone denunciar el horror de los insalubres criaderos industriales de puercos y aportar pruebas de que la gripe A(H1N1) tuvo su origen en esas inmundas pocilgas de La Gloria, desde donde se está propagando a todo el planeta.

Paraísos para virus Aunque la empresa Smithfield Foods niega cualquier relación entre sus instalaciones y la aparición de un foco de nueva gripe a las puertas de sus granjas (3), un informe reciente de GRAIN (4) parece confirmarlo. Los expertos de esta organización no gubernamental alertan que el aumento en gran escala de zahúrdas industriales ha creado las condiciones perfectas para el surgimiento y dispersión de nuevas formas de gripe altamente virulentas. Tales criaderos constituyen bombas de tiempo listas para desencadenar epidemias mundiales. Ya en 2006, unos investigadores del Instituto Nacional de Salud (NIH, por su sigla en inglés) de Estados Unidos habían declarado: “La alta concentración de enormes cantidades de animales apretujados en muy poco espacio facilita la rápida transmisión y mezcla de los virus” (5).

Tres años antes, en marzo de 2003, la revista Science (6) ya había advertido que la gripe porcina estaba evolucionando en fase rápida a causa del aumento del tamaño de los criaderos industriales y del uso generalizado de antibióticos y vacunas. Los virólogos alertaban precisamente a México y a Estados Unidos del peligroso cóctel vírico que estaba por venir (7). Afirmaban lo siguiente: “Parece que después de años de estabilidad, el virus de la gripe porcina de América del Norte se halla en una fase de rápida evolución y cada año produce nuevas variantes”.

Achacaban la fulgurante mutación de los virus a dos causas: el hacinamiento en criaderos insalubres de un número cada vez mayor de cerdos, y la práctica de vacunar a las hembras, ya que la vacuna actúa seleccionando nuevos virus mutantes. Esos dos factores, avisaban los expertos, “aumentan la probabilidad de que emerja un nuevo virus transmisible entre humanos”. Luego, ya sea por los excrementos, el alimento, el agua, o incluso las botas de los trabajadores, el virus se disemina de modo imparable.

En ese mismo artículo, el Dr. Christopher Olsen, virólogo molecular en la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Wisconsin, en Madison, hasta se atrevió a profetizar: “Ahora debemos buscar en México la granja donde va a aparecer la próxima pandemia”. (8)

Aunque la OMS, en sus últimos comunicados, no haya confirmado que el brote tuvo ahí su origen, todo indica que esa granja se ha localizado. Y que el infierno de la actual epidemia empezó en La Gloria, a escasa distancia de los criaderos de cerdos de la empresa Smithfield.

Gigante productor de carne porcina, Smithfield Foods Inc. es una de las mayores empresas agroalimentarias del planeta y el número uno mundial de la carne de cerdo. Su sede se encuentra en la ciudad de Smithfield, Virginia, y posee filiales en nueve países a través del mundo. En España, Smithfield Foods controla el 24% del capital de Campofrío, líder español de la producción de carne de cerdo. Campofrío se fusionó, en junio de 2008, con la filial europea Smithfield Holdings (9) del gigante norteamericano para formar una nueva empresa: Group Campofrío (10).

Con una cifra de negocios de casi 12 mil millones de dólares, Smithfield Foods es la tercera compañía estadounidense más poderosa en la producción de alimentos, después de Archer Daniels Midland y de Tyson Foods. En 2008, ocupó el lugar número 222 entre las 500 firmas más importantes del mundo, según la revista Fortune (11). Pero esta compañía, que abastece a las cadenas de comida rápida McDonald’s y Subway, ha sido frecuentemente acusada de contaminar agua, suelo y aire, y de no respetar los derechos de sus trabajadores. En su informe de 2005, Sangre, sudor y miedo. Derechos de los trabajadores en las plantas cárnicas y avícolas de Estados Unidos, la organización no gubernamental Human Rights Watch denunció duramente sus abusos (12). También fue multada, en 1997, con 12.300.000 dólares por violar la Ley de Aguas Potables (13).
Contaminar el Tercer Mundo

Para evitar esas acusaciones, Smithfield Foods trasladó parte de sus criaderos a países como México, Rumania y Polonia, en los que las leyes en favor del medio ambiente son más relajadas o inexistentes, y donde algunos políticos están más dispuestos a dejarse corromper (14). Mediante su filial Granjas Carroll, Smithfield se instaló en la remota zona rural mexicana de La Gloria en 1994, aprovechando el Acuerdo de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá. Allí, gracias a la complicidad de políticos locales, no tiene que preocuparse de ser acusado de violar ley alguna sobre el medio ambiente.

En el interior de barracas con ventilación deficiente e iluminación constante para estimular su crecimiento, los cochinos viven encerrados en jaulas que impiden su movimiento. Son engordados hasta alcanzar unos 120 kilos. Los criaderos son verdaderas ciudades de cerdos, rodeadas de mares de heces y bazofias.

La contaminación provocada y su impacto en la salud de los habitantes vecinos, así como las lagunas en que depositan los desechos animales, propiciaron a partir de 2004 el surgimiento de un movimiento ecologista de protesta. Granjas Carroll respondió reprimiéndolo.

Muchos vecinos de La Gloria y de una decena de comunidades, que viven desde hace años con esa hediondez y respiran día y noche una peste infernal, se unieron para protestar en contra de la expansión de la trasnacional. Organizaron asambleas y marchas, y la empresa los demandó por difamación. Varios activistas fueron reprimidos y procesados, otros detenidos y obligados a pagar una fianza para salir de prisión.

Un corresponsal del diario La Jornada (15), Andrés Timoteo, se desplazó al poblado para describir el ambiente en el que viven los habitantes: “Nubes de moscas emanan de las lagunas de oxidación donde la empresa Granjas Carroll vierte los desechos fecales de sus granjas porcícolas; y la contaminación a cielo abierto ya generó una epidemia de infecciones respiratorias (…) El vector epidémico serían las nubes de moscas que despiden las granjas porcícolas y las lagunas de oxidación donde la empresa mexicana-estadounidense arroja toneladas de estiércol”.
Los habitantes atribuyen la aparición de infecciones a esa polución y al envenenamiento de las aguas y de la atmósfera.

Otro reportero, Jorge Morales Vázquez, contó en Milenio (16) cómo los pobladores llevan años protestando contra la expansión indiscriminada de la empresa porcícola y cómo han sufrido persecución policíaca, represión y amenazas. A su vez, durante su recorrido, el periodista constató “el fétido olor proveniente de las granjas de cerdos que se respira durante todo el día en la pequeña comunidad de apenas tres mil habitantes, así como la existencia de enjambres de moscas que infestan los domicilios de las familias”. Verificó asimismo la proximidad de las “lagunas de oxidación” en las que se someten a un proceso de descomposición aéreo los desechos fecales de los cerdos –que se convierten en gas metano–, responsables del nauseabundo hedor que inunda la zona. El reportero transmitió que se sospecha, además, que haya problemas de filtración a los mantos freáticos. Y pudo observar los llamados “biodigestores”, fosas cubiertas con una puerta de metal, en donde se arrojan los cadáveres de cerdos enfermos o muertos por peleas en las pocilgas.

“En esos agujeros cavados en el suelo –relató– los cadáveres se descomponen, lo que representa una fuente más de contaminación y proliferación de moscas del tamaño de abejas que llaman ‘muerteras’, las cuales, empujadas por el viento, viajan en enjambres hasta La Gloria e invaden los domicilios…” Muchas familias declaran haber sido afectadas por frecuentes dolores de cabeza, enfermedades gastrointestinales y de las vías respiratorias, y han desarrollado diarreas, tos, infecciones de garganta, vómitos y fiebre.

Ocultamiento diplomático

En este lugar, presumiblemente, el virus A(H1N1) saltó de los cerdos a los humanos en algún momento entre noviembre de 2008 y enero de 2009. Y pudo haber comenzado a infectar a grandes cantidades de personas a partir de principios de marzo (17).

Las autoridades federales mexicanas no difundieron públicamente la información. Pero, a fines del año pasado y principios de 2009, el número de enfermos fue tan insólito que varios organismos internacionales de salud empezaron a preocuparse por lo que estaba ocurriendo en La Gloria.

De tal modo que el pasado 6 de abril –o sea, 18 días antes de que el Gobierno mexicano alertara a la OMS de la aparición de un nuevo virus de gripe humana–, la web de Biosurveillance, que pertenece a Veratect (18), Centro del Gobierno estadounidense encargado de la información epidemiológica, reportó que en La Gloria se estaba produciendo una serie de extraños casos de “infecciones respiratorias parecidas a la bronquitis neumónica, con fiebre y fuerte tos” y que “el 60% de los habitantes” padecía de una nueva y atípica enfermedad.

Es probable que el Ejecutivo azteca supiera pronto que un foco infeccioso grave de una gripe desconocida se había producido en el valle de Perote y que, sin que los tratamientos habituales pudieran impedirlo, el mal se estaba difundiendo rápidamente a través del país. Pero no dio la alerta, ni movilizó seriamente a sus servicios de salud y a sus investigadores científicos. Tampoco informó, en ese momento, a la Organización Mundial de la Salud de la gravedad de una situación que se le estaba yendo de las manos.

¿Por qué actuó de ese modo el Gobierno mexicano? Según algunos analistas locales, esa “discreción” se puede explicar porque, cuando surgieron los primeros casos, se acercaban las vacaciones de Semana Santa. Período crucial, en tiempos de recesión, para la industria turística del país.

Pero todo indica que la causa principal de semejante silencio fue diplomática. Se trataba de evitar a toda costa que, por razones de seguridad sanitaria, se pospusiese la visita oficial de Barack Obama, prevista para los días 16 y 17 de abril, que representaba la segunda salida al extranjero del Presidente estadounidense tras su estancia en Canadá en febrero pasado. Para el presidente Felipe Calderón, cuya elección en julio de 2006 fue muy controvertida (19), la visita del mandatario estadounidense era una consagración definitiva. Nada –ni siquiera la amenaza de un nuevo virus devastador– debía retrasarla.

Prueba de lo avanzada que estaba ya por esas fechas la epidemia es que ya había llegado al propio entorno de Felipe Calderón. El arqueólogo Felipe Solís, quien recibió –con Felipe Calderón– en el Museo Nacional de Antropología de México al Presidente de Estados Unidos, estaba contaminado y murió seis días después de la visita del mandatario estadounidense. Un asesor del secretario estadounidense de Energía, Steven Chu, que había ido a México para preparar el viaje del presidente Obama, se contagió también con la nueva enfermedad. El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, reconoció que la esposa, el hijo y hasta el sobrino del funcionario también presentaron síntomas de la nueva gripe (20).

Ante la amplitud que tomaba la pandemia, los servicios mexicanos de salud decidieron por fin actuar enviando muestras médicas tomadas de algunos enfermos de La Gloria a laboratorios de Estados Unidos y Canadá. Fue el Laboratorio Nacional de Microbiología de la Agencia de Salud Pública de Canadá, en Winnipeg, el que detectó el 24 de abril el nuevo virus que contiene elementos de la gripe aviar, de la porcina y de la humana juntos, al analizar una muestra tomada en un niño de cinco años que se había enfermado en marzo pasado.

Ese niño, hoy ya curado, identificado como el primer ser humano infectado por la virulenta cepa de la nueva gripe porcina –el “paciente cero”–, se llama Edgar Hernández y su historia, narrada por The New York Times (21), lo ha hecho famoso en el mundo entero. Edgar ha contado los severos síntomas que sufrió cuando todo empezó en La Gloria el 9 de marzo pasado: su cabeza le ardía, tosía, le dolía la barriga, la garganta y no tenía ganas de comer (22).

Según la revista Science (23), en su artículo difundido el pasado 11 de mayo, se estimaba que el 24 de abril, fecha en que México hizo pública la pandemia, ya presumiblemente había en ese país entre 6.000 y 32.000 casos de gripe porcina, o sea, muchos más que los confirmados por los laboratorios.

Hay poca evidencia de que este brote de gripe A(H1N1) sea, por el momento, más peligroso que las infecciones rutinarias de las cepas usuales de los virus estacionales, que cada año causan la muerte de entre 250.000 y 500.000 personas en el planeta. Sin embargo, según Science, el virus A(H1N1) parece mucho más contagioso que el de la gripe común. Otro elemento preocupante: ataca más a los jóvenes sanos. Por ejemplo, en La Gloria hubo el doble de niños de menos de 15 años contaminados, en comparación con los adultos. Según datos publicados en la web del New England Journal of Medicine (24), el 40% de los afectados tiene entre 10 y 18 años; y apenas el 5% tiene más de 50.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud ha advertido que el nuevo virus aún puede mutar, hacerse mucho más virulento y causar una pandemia que se podría propagar hasta tres veces. La OMS señala que “la gravedad de esta gripe está influida por la tendencia de las pandemias a dar la vuelta al mundo en al menos dos y quizás tres oleadas”.

Actualmente, en el hemisferio austral empieza el período habitual de la gripe, y el virus A(H1N1) podría allí foguearse con los antivirales (Tamiflu) y proceder a una nueva mutación para regresar al hemisferio boreal en octubre próximo en condiciones mucho más virulentas, como lo hizo la terrible “gripe española” en 1918. Todo indica sin embargo que la nueva epidemia será menos severa que la de 1918, aunque algunos expertos estiman que será tan letal como la de 1957 (la “gripe asiática”), que causó más de dos millones de muertos ... Otro riesgo es que el virus se combine con el de la gripe aviar, el temible H5N1 asentado en varios países, y produzca un letal mutante asesino de masas…

Para proteger a sus ciudadanos, los gobiernos del planeta están ahora adquiriendo cantidades importantes del medicamento antiviral Tamiflu (oseltamivir), uno de los pocos tratamientos eficaces (se toma en cápsulas por vía oral) para combatir el virus mutado H1N1, y recomendado incluso por la OMS.

Rumsfeld se enriquece


La historia del Tamiflu, en estas circunstancias, no deja de ser sugestiva. Fue descubierto por la firma biofarmacéutica Gilead Sciences Inc., cuya sede se encuentra en Foster City, California. Gilead cedió los derechos de fabricación y de comercialización a la empresa multinacional suiza
Roche, la cual le revierte el 22% de los beneficios anuales por las ventas de Tamiflu.

Es interesante notar que Donald Rumsfeld, el ex-secretario de Defensa del presidente George W. Bush y uno de los principales instigadores de la invasión ilegal de Irak (25), fue presidente de Gilead Siences Inc. desde diciembre de 1997 hasta hacerse cargo del Pentágono en 2001, y conserva un importante paquete de acciones.

Una de las primeras medidas de Rumsfeld cuando asumió su cargo en el gobierno fue declarar el Tamiflu de uso obligado en el seno de las fuerzas armadas (26). Las ganancias de Roche y de Gilead –y por consiguiente el enriquecimiento personal de Donald Rumsfeld– se dispararon. Las acciones de la empresa se vieron también altamente beneficiadas en Bolsa a partir de 2003, cuando surgieron en Asia las amenazas de epidemias del Síntoma Respiratorio Agudo Severo (SRAS) y del virus H5N1 de la gripe aviar.

Fascinados por la teoría del complot, algunos han llegado a deducir que el detestado Rumsfeld debe estar implicado, de una manera u otra, en el surgimiento de estas epidemias y en particular en la aparición del nuevo virus mutante A(H1N1).

Es poco probable. La principal responsabilidad de esta grave amenaza sanitaria reside en la industrialización delirante de la producción pecuaria. El despiadado sistema de cría intensiva ha transformado radicalmente el sector. Hoy se parece más a la industria petroquímica que a la feliz granja familiar que aún describen los manuales en las escuelas (27). En 1965, por ejemplo, había en Estados Unidos 53 millones de cochinos repartidos entre más de un millón de granjas; ahora hay 65 millones de cerdos concentrados en sólo 65.000 explotaciones. En España hay actualmente 25 millones de cerdos (más de medio cerdo por habitante…), el 92% de ellos criados en explotaciones intensivas semejantes a las de las mexicanas Granjas Carroll de La Gloria. Se ha pasado en poco tiempo de las porquerizas caseras a infiernos concentracionarios en los que se hacinan, en medio de la hediondez y bajo calores asfixiantes, decenas de millares de animales que intercambian virus patógenos con gran intensidad.

Ese tipo de ganadería inhumana, intensiva y productivista, que desanimaliza al animal y lo considera como un mero “producto industrial”, un simple “material” que da carne y procura beneficios financieros, es el culpable de la pandemia en curso (28). Cuando, por los propios excesos de empresarios insensatos, ese depravado modelo revienta, el desastre sanitario amenaza con afectarnos a todos…

Fuente:http://www.rebelion.org/noticia.php?id=86425

martes, 2 de junio de 2009

Cae el gigante que representó el esplendor del capitalismo en Estados Unidos

Cae el gigante que representó el esplendor del capitalismo en Estados Unidos

Karl Marx en 1848 publicó el Manifiesto Comunista, escrito en colaboración con Engels. En 1867, publica El Capital, obra cumbre en la cual intentó demostrar que el sistema capitalista contenía el germen de su propia destrucción.

La quiebra de GM es fiel testigo de la obra de Karl Marx "El capital".

La quiebra que hoy determina General Motors representa la caída del gigante industrial, ícono de ala economía norteamericana de los años '50. La relación entre la prosperidad de GM y la de los Estados Unidos fue indiscutible durante más de medio siglo.

Su quiebra supone la caída del gigante industrial que mejor ha representado el modelo capitalista estadounidense hasta el punto de que en su época de esplendor, la salud de GM se equiparó con la de todo el país.

A principios de los años de la década de 1950, Estados Unidos estaba en la cima del mundo. El país seguía disfrutando la victoria en la Segunda Guerra Mundial y se disputaba el liderazgo con la emergente Unión Soviética.

La maquinaria industrial estadounidense funcionaba a plena capacidad y las factorías de General Motors (que durante la guerra se concentraron en la producción de material bélico) escupían automóviles a una velocidad vertiginosa para satisfacer el sueño americano.

En 1954, su cuota de mercado en Estados Unidos había alcanzado su punto álgido, 54 por ciento, y había producido el vehículo número 50 millones. Millones de familias en todo el país dependían económicamente de General Motors.

La ligazón entre GM y el país era tal que en 1953 el entonces presidente estadounidense, Dwight Eisenhower, nombró al presidente de General Motors, Charles E. Wilson, secretario de Defensa.

Según la biografía oficial del Departamento de Defensa, durante su proceso de confirmación en el Senado, Wilson asoció el futuro de Estados Unidos y General Motors.

Preguntado si como secretario de Defensa podría tomar decisiones contrarias a los intereses de su compañía, Wilson dijo que sí, "porque durante años pensé que lo que era bueno para el país era bueno para General Motors, y viceversa".

Durante décadas, la declaración de Wilson pareció irrefutable.

La empresa había sido fundada en 1908 por William Durant y en sus primeros años de existencia engulló otros fabricantes como Buick, Oldsmobile, Cadillac y GMC. Pero la empresa realmente no despegó hasta que en 1923 Alfred Sloan fue nombrado presidente y consejero delegado.

Sloan disparó la cuota de mercado del 12 por ciento al 41 por ciento en 1941 y expandió internacionalmente la compañía estadounidense con la compra de la británica Vauxhall en 1925 y la alemana Adam Opel en 1929.

Cincuenta años después, a principios de los años 1980, General Motors se había convertido en un gigante descomunal, con más de 600.000 empleados en Estados Unidos y otros 250.000 en el resto del mundo.

Pero la compañía que era demasiado grande para caer y que definía lo que era bueno para Estados Unidos empezó a languidecer tan pronto como alcanzó su cima.

Sus ingresos se duplicaron en siete años y pasaron de 62.700 millones de dólares en 1981 a 123.600 millones de dólares en 1988. El fabricante de automóviles se había diversificado para producir desde autobuses hasta satélites y equipos militares.

Cuando Rick Wagoner llegó a la presidencia de GM en el 2000, la suerte del coloso industrial estaba prácticamente decidida gracias al ascenso de los fabricantes asiáticos y la incapacidad del sector del automóvil estadounidense para cambiar.

A principios del siglo XXI General Motors estaba compuesto por un listado impresionante de marcas: Buick, Oldsmobile, Cadillac, GMC, Chevrolet, Vauxhall, Opel, Saab, Saturn, Daewoo y Hummer.

A pesar de todas estos nombres, GM llegó al siglo XXI dependiendo de que los consumidores estadounidenses seguirían comprando eternamente los grandes todoterrenos de los años 1990 y sin estrategia de cambio.

Mientras, Toyota, Honda y Nissan se asentaron en Estados Unidos y le robaron día a día cuota de mercado, dejando al descubierto todos los puntos débiles del gigante.

El ascenso de los precios del petróleo y la crisis económica del 2008 fueron la puntilla final. Los compradores estadounidenses desaparecieron de los concesionarios y las ventas se desplomaron.

Del 2006 y al 2008, sus pérdidas sumaron la increíble cifra de 90.000 millones de dólares y el castillo de naipes en que se había convertido el representante del antiguo capitalismo estadounidense cayó con inusitada velocidad 100 años y 8 meses después de su creación.

La empresa que representó el sueño americano se ha convertido en la imagen de la pesadilla del país.